La Justicia de Bariloche otorgó a un joven deportista un permiso permanente para salir del país sin necesidad del consentimiento de su padre, quien no mantiene contacto con él desde 2011. La decisión, impulsada por su madre con el apoyo de la Defensoría Pública, busca garantizarle al adolescente el derecho a participar en competencias deportivas internacionales y compartir viajes con su familia materna.
Un adolescente barilochense obtuvo una autorización judicial para salir del país sin el consentimiento de su padre, válida hasta que alcance la mayoría de edad. La sentencia fue dictada por la jueza Marcela Trillini, quien ponderó el interés superior del joven y reconoció la imposibilidad de localizar al progenitor para obtener su firma.
La madre fue quien inició el proceso con el patrocinio del defensor público Facundo Barrio Martin. En su presentación, explicó que desde la separación, ocurrida en 2011, había asumido en soledad el cuidado de su hijo y que desconocía el domicilio actual del padre, lo que hacía prácticamente imposible conseguir su autorización cada vez que surgía una oportunidad de viaje.
El motivo principal que impulsó el pedido fue la participación del adolescente en competencias deportivas en el exterior junto a sus compañeros de club. Pero no era el único: la familia también quería poder compartir salidas y viajes sin que la ausencia del padre se convirtiera en un obstáculo legal permanente. Una primera autorización provisoria, otorgada en junio, ya le había permitido al joven asistir a un encuentro de regatas internacionales en un país limítrofe, lo que evidenció la necesidad de una solución más duradera.
La voz del propio adolescente resultó determinante en la resolución del caso. Durante una entrevista en el marco del proceso judicial, el joven manifestó con claridad que quería contar con un permiso estable para no perderse más oportunidades vinculadas al deporte que practica ni momentos con su familia. También expresó que no quería depender de la autorización de un padre a quien, en sus propias palabras, no conoce.
La Defensoría de Menores e Incapaces, a cargo de Dolores Mazzante en este expediente, acompañó la solicitud y pidió expresamente que se tuviera en cuenta lo manifestado por el adolescente, en línea con el principio de escucha activa que establece la normativa vigente para este tipo de procesos.
Desde el plano legal, la sentencia recordó que el artículo 645 del Código Civil y Comercial argentino exige el consentimiento de ambos progenitores para que un menor pueda salir del país. Sin embargo, la misma norma prevé que, cuando uno de los progenitores no otorga o no puede otorgar ese consentimiento, la Justicia está habilitada para autorizar el viaje considerando el interés del grupo familiar.
La jueza Trillini tuvo por acreditada la imposibilidad de dar con el paradero del padre y valoró especialmente la importancia del deporte, la recreación y la vida familiar como elementos esenciales para el desarrollo integral del adolescente. Con ese fundamento, dictó la autorización para salir del país desde que la sentencia quede firme y hasta que el joven cumpla la mayoría de edad. El permiso, no obstante, tiene un límite preciso: no habilita al adolescente a fijar residencia en el extranjero.
































