Los datos del Sistema Nacional de Información Criminal muestran reducciones significativas en robos, hurtos y homicidios durante el último año. La provincia consolidó su posición como una de las jurisdicciones más seguras del país gracias a mayor inversión en tecnología y recursos humanos.
Los delitos en la provincia de Río Negro registraron una importante disminución durante el último año, ubicándose por debajo de los promedios nacionales, según reveló el informe preliminar del Sistema Nacional de Información Criminal. Los resultados reflejan el impacto de una mayor inversión en seguridad, con incremento en la presencia policial, equipamiento adecuado y la incorporación de tecnología para la prevención del delito.
Los delitos contra la propiedad mostraron las bajas más contundentes del período analizado. Los robos cayeron un 21,6% mientras que los hurtos disminuyeron un 23,1%, dos de los hechos delictivos que más afectan la vida cotidiana de vecinos y comerciantes. Esta reducción no solo impacta en el volumen total de delitos, sino que también se traduce en una mayor sensación de tranquilidad en todo el territorio provincial.
Uno de los datos más destacados del informe fue la disminución de los homicidios dolosos, que registraron una baja del 31,8% con un total de 24 víctimas en todo el año. La provincia consolida así una tendencia descendente en los delitos de mayor gravedad. Al actualizar el dato por cantidad de habitantes, Río Negro registra una tasa de 3,3 homicidios cada 100.000, manteniéndose por debajo del promedio nacional que se ubica en 3,7.
En cuanto a los robos, la provincia también muestra una ventaja comparativa a nivel país. Con una tasa de 725 hechos cada 100.000 habitantes, Río Negro queda por debajo de la media nacional que alcanza los 789 casos. Este indicador refuerza el posicionamiento de la jurisdicción como una de las que presenta mejores números en materia de seguridad.
Detrás de estos resultados se encuentran decisiones concretas implementadas en los últimos años. Se incrementó la inversión en recursos humanos con más efectivos en la vía pública, mayor equipamiento y móviles, además de las políticas de prevención desarrolladas. Paralelamente, se avanzó en la incorporación de tecnología con la ampliación de sistemas de videovigilancia, la puesta en funcionamiento del Sistema Integral de Prevención del Delito, el uso de Inteligencia Artificial y la capacitación de operadores del 911 RN Emergencias.
Esta mejora tecnológica también se evidencia en la optimización de los tiempos de respuesta. En varios casos, los operadores lograron detectar movimientos sospechosos y dar aviso inmediato al personal de calle. Las políticas impulsadas desde el Ministerio de Seguridad y Justicia apuntaron a un abordaje integral, reforzando no solo la prevención sino también la coordinación con otras áreas del Estado para intervenir en situaciones complejas, especialmente en zonas urbanas con mayor conflictividad.
Sin embargo, el informe también marca desafíos que ya están en la agenda gubernamental. Se registró un leve aumento en lesiones dolosas, con un 5,3% más de casos, lo que refleja conflictos interpersonales que requieren intervención específica. A esto se suma el crecimiento de problemáticas vinculadas a la salud mental y la expansión de delitos en entornos digitales, fenómenos que se observan en todo el país.
Los datos permiten establecer un balance positivo: mientras los delitos más visibles y graves disminuyen de manera sostenida, la provincia fortalece su posición a nivel nacional. Al mismo tiempo, redobla esfuerzos para enfrentar nuevas formas de violencia y delito, con más presencia policial, mayor tecnología y una estrategia que busca intervenir antes de que los problemas se agraven.



























