El intendente Hugo Cobarrubia reconoció la complejidad de la situación tras la declaración de emergencia del vertedero municipal por parte de Walter Cortés. Dina Huapi tiene 60 días para encontrar una alternativa, pero enfrenta el problema de la falta de tierras disponibles.
La decisión del intendente de Bariloche, Walter Cortés, de declarar la emergencia en el vertedero municipal y otorgar un plazo de 60 días para que otras jurisdicciones dejen de depositar sus residuos generó preocupación en Dina Huapi. El intendente Hugo Cobarrubia reconoció que, aunque la medida no lo sorprende, plantea un escenario desafiante para su localidad.
‘No es sorpresa porque esto es una cosa que está sucediendo ya desde hace muchos años. El problema de la basura en Bariloche es conocido y nosotros, si bien pagamos un canon, vertemos nuestros residuos allí’, explicó Cobarrubia en diálogo con Ideas Circulares. El jefe comunal manifestó que comprende la decisión adoptada por el municipio barilochense y por el Concejo Deliberante.
El principal obstáculo que enfrenta Dina Huapi es la falta de tierras disponibles para instalar un sistema propio de tratamiento de residuos. ‘Dina Huapi tiene una complicación muy seria porque no tenemos un lugar. Estamos intentando comprar tierra, pero se hace difícil porque no hay interés en vender para este tipo de proyectos’, afirmó el intendente.
Según detalló Cobarrubia, cuando aparecen posibles terrenos, los propietarios suelen desistir de vender al conocer el destino que se les daría. ‘Es el mismo problema que se le presentó al propio Cortés. Cuando se enteran que es para este fin, muchos vendedores se echan para atrás’, comentó.
Frente a esta situación, el intendente reiteró que la solución de fondo debería ser regional. ‘Siempre apunté a la idea de un vertedero regional. Creo que es el camino más corto para llegar más lejos y buscar una solución definitiva o por lo menos para hablar de 30 o 40 años más, como lo que tiene el vertedero de Bariloche’, sostuvo.
Ante la falta de oferta de tierras, Cobarrubia consideró que una alternativa posible sería avanzar en un proceso de expropiación, algo que depende exclusivamente de la provincia y de la Legislatura de Río Negro. ‘Lo que puede llegar a ser es trabajar con la Legislatura, que es la única que puede expropiar tierras o darle herramientas al gobernador para hacerlo con un fin determinado’, explicó.
El intendente recordó que en el pasado se impulsó un proyecto vinculado a la ampliación del ejido urbano de Dina Huapi que incluía estudios ambientales y planificación territorial, pero que finalmente no avanzó en la Legislatura. Ese trabajo, financiado a través del Consejo Federal de Inversiones, contemplaba la distribución de tierras para distintas necesidades del municipio.
Cobarrubia también planteó que el problema territorial tiene raíces históricas. Cuando Dina Huapi fue creada como comisión de fomento se estableció un ejido de 1.216 hectáreas, que se mantuvo sin cambios al convertirse en municipio. ‘Eso hoy genera un cuello de botella. No tenemos dónde sacar material para una cantera, no tenemos dónde depositar residuos ni tierras suficientes para otras necesidades básicas’, expresó.
Pese a las dificultades, el intendente destacó que mantiene diálogo con Walter Cortés y que buscarán avanzar en reuniones para encontrar una salida conjunta. ‘La semana que viene seguramente vamos a tener una reunión con el intendente Cortés. Siempre hemos tenido diálogo y ha sido positivo’, señaló. También consideró importante sumar al gobernador de Río Negro a la discusión para evaluar alternativas que permitan destrabar el conflicto.


























