El gobernador Alberto Weretilneck firmó el Decreto 365/26 que establece un sistema proporcional de sanciones según la gravedad de la infracción. La medida busca hacer más justo el régimen sancionatorio sin resignar la seguridad vial en las rutas provinciales.
A través del Decreto 365/26, el gobernador Alberto Weretilneck dispuso una importante modificación en el sistema de multas por exceso de velocidad en la provincia, estableciendo un esquema más proporcional y razonable que las actuales sanciones fijas.
Hasta ahora, cualquier infracción por superar la velocidad máxima permitida tenía una multa única de 350 Unidades Fijas, equivalente al valor de 350 litros de nafta YPF Infinia, lo que representaba casi $700.000. Este sistema no diferenciaba entre infracciones menores y graves, aplicando la misma sanción para todos los casos.
Con el nuevo régimen, quien exceda hasta un 30% la velocidad máxima permitida pagará 100 Unidades Fijas (cerca de $200.000), lo que representa una reducción del 71,4% respecto del esquema anterior. Para los casos donde el exceso supere ese margen del 30%, la multa asciende a 200 Unidades Fijas (unos $400.000), registrando una baja del 42,9%.
De esta manera, se incorpora un criterio de proporcionalidad: las infracciones leves tendrán una sanción menor, mientras que las más graves seguirán recibiendo una penalidad más alta, aunque también reducida respecto al sistema anterior.
El sistema de control de la Agencia Provincial de Seguridad Vial se mantiene activo en toda la provincia con cinemómetros debidamente señalizados en distintas localidades. En Villa Regina funcionan 2 radares con velocidad máxima de 80 km/h, en Cervantes 1 radar a 110 km/h, y en Río Colorado, Cipolletti, Cinco Saltos, Sargento Vidal y Sierra Grande operan 2 radares cada una con límite de 60 km/h. En Viedma hay 2 radares con velocidad máxima de 80 km/h.
Los dispositivos están ubicados estratégicamente en sectores donde se busca reducir riesgos, como accesos urbanos o tramos con alta circulación. Desde el gobierno provincial aseguran que cualquier nuevo radar será informado previamente y contará con la señalización correspondiente.
La medida no implica una relajación de los controles, sino un cambio de enfoque que mantiene la prevención con reglas más claras y sanciones acordes a cada situación. El objetivo es lograr un equilibrio entre seguridad vial y sentido común, sin resignar la meta principal de cuidar vidas en las rutas rionegrinas.




























