La Universidad Nacional del Comahue entregará su máxima distinción a dos figuras fundamentales de la cultura patagónica. La poeta neuquina Irma Cuña y el compositor de Plaza Huincul Marcelo Berbel recibirán el título de Doctor Honoris Causa en una ceremonia que incluirá lecturas y música.
La Universidad Nacional del Comahue (UNCo) otorgará el martes 28 de abril el título de Doctor Honoris Causa a Irma Cuña y Marcelo Berbel, dos referentes ineludibles de la cultura patagónica. La ceremonia se realizará a las 19 en el Aula Magna ‘Salvador Allende’ y será encabezada por la rectora Beatriz Gentile.
Irma Cuña nació en Neuquén en 1932 y convirtió la palabra en un territorio propio donde la poesía fue mucho más que belleza: pensamiento, desarraigo y regreso. Su trayectoria académica la llevó desde sus estudios en Letras en Bahía Blanca hasta el Collège de France, donde estudió bajo la guía del hispanista Marcel Bataillon. El exilio en México en 1975 marcó un punto de inflexión: allí completó su doctorado en Letras Españolas en la UNAM y consolidó una mirada crítica sobre América Latina.
Su obra, atravesada por el pensamiento de los pueblos originarios —mapuche, quechua, mexica—, rompió con los moldes del regionalismo sin renunciar a la identidad del sur. De regreso en Argentina, fue investigadora del Conicet, docente universitaria y miembro de la Academia Argentina de Letras, desde donde impulsó la visibilidad de escritores patagónicos. Su libro ‘El riesgo del olvido’ condensó una poética que dialoga con la memoria, el territorio y el tiempo, abriendo caminos para que otros y otras pudieran nombrar el sur desde nuevas voces.
Por su parte, Marcelo Berbel nació en Plaza Huincul en 1925 e hizo de la Patagonia una melodía que todavía resuena en cada rincón de Neuquén. Fue mucho más que un compositor: fue un narrador de la identidad colectiva cuya obra acompañó momentos clave de la historia provincial. Canciones como ‘Neuquén Trabún Mapu’ —himno provincial—, ‘Quimey Neuquén’ o ‘Regreso al ayer’ trascendieron generaciones y fronteras, instalándose en la memoria popular.
Su aporte más profundo fue quizás la creación del loncomeo, una modulación musical inspirada en las rogativas mapuche y el choique purrun. En ese cruce entre ritual, cuerpo y territorio, Berbel encontró una forma de traducir en música el latido ancestral de la tierra. Poeta, escritor y músico, su legado forma parte de la identidad viva de la Patagonia.
La ceremonia no será solo un homenaje institucional, sino también un encuentro con las obras de ambos homenajeados. Habrá lecturas de poesía, interpretaciones musicales y una intervención coral conjunta que reunirá al coro Voces del Río Agrio de Las Lajas, la formación coral de la UNCo y Los Berbel. Al finalizar, los tres coros realizarán una intervención unificada.
Las propuestas para estas distinciones surgieron del Centro Patagónico de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Humanidades en el caso de Irma Cuña, y del Coro Voces del Agrio de Las Lajas para Berbel. Ambas fueron unificadas y canalizadas a través de un proyecto del rectorado que, tras ser evaluado en comisión, se materializa ahora con la entrega de los títulos y las medallas honoríficas.
El reconocimiento llega como un gesto colectivo de una comunidad que no olvida a quienes la ayudaron a identificarse. Como señalan desde la universidad, Irma Cuña y Marcelo Berbel, desde lenguajes distintos, construyeron un mismo puente: el que une cultura, memoria y territorio. Su legado demuestra que la cultura no muere cuando sus creadores parten, sino que sigue creciendo en cada palabra pronunciada, en cada canción cantada, en cada identidad que se reconoce en ellas.




























