La calle Mitre se convirtió en escenario de una de las jornadas más emotivas de la 55ª Fiesta Nacional de la Nieve, con el tradicional Baile de Colectividades que reunió a grupos de todo el mundo en una celebración de identidad y cultura. Trajes típicos, danzas ancestrales y el emblemático Juego del Serrucho protagonizaron una noche que el público acompañó con aplausos y emoción. El intendente Walter Cortés estuvo presente y destacó el valor de mantener vivas las tradiciones que forjaron la historia barilochense.
La 55ª Fiesta Nacional de la Nieve tuvo uno de sus momentos más vibrantes con la realización del Baile de Colectividades, una celebración que año a año convoca a la comunidad barilochense alrededor de la danza, la música y las vestimentas típicas de los grupos migrantes que dieron forma a la identidad de la ciudad cordillerana. La propuesta desbordó entusiasmo y color, transformando la plaza en un verdadero punto de encuentro multicultural.
La grilla artística ofreció una variedad notable. El Grupo Esloveno ‘Lastovka’ abrió el espectáculo, seguido por las danzas alemanas de ‘Alpenrose’, la elegancia suiza de ‘Genciana’ y el flamenco de la Escuela de Danzas Españolas ‘Alma Gitana’. La música tradicional continuó con el conjunto danés ‘Skaal’, las postales de ‘Nueva Italia’, el grupo austriaco ‘Edelweiss’, el conjunto vasco ‘Mendi’ko Dantzariak’, la destreza croata de ‘Zrinski’, el colorido húngaro de ‘Paprika’, el grupo ‘Alma Portuguesa’, las danzas rusas de ‘Kalina’ y la participación del Grupo ‘Alondra’. Cada elenco desplegó giros, zapateos, rondas y coreografías que rescataron la historia de los pioneros y de los colectivos que construyeron Bariloche.
Uno de los momentos más aclamados de la noche fue el tradicional Juego del Serrucho, una competencia de origen nórdico que captó la atención de todos los presentes. De a dos participantes, ubicados en cada extremo de un serrucho largo, las parejas compitieron para atravesar la madera en el menor tiempo posible. La combinación de fuerza, destreza y coordinación en equipo generó adrenalina, emoción y el aplauso cerrado del público, rescatando una de las costumbres más antiguas de la vida de montaña.
El intendente Walter Cortés participó de la velada junto al encargado de Protocolo, Horacio Baggini. El jefe comunal recorrió la feria, dialogó con los integrantes de las agrupaciones y valoró el esfuerzo colectivo por preservar y transmitir estas tradiciones. ‘Las raíces que moldearon la identidad barilochense están más vivas que nunca’, subrayó Cortés, destacando la dedicación de cada colectividad para mantener su patrimonio cultural y contagiar ese orgullo a toda la ciudad.
Familias enteras, vecinos de distintos barrios y turistas llegados de diversas partes del país se sumaron a la celebración, demostrando que la danza funciona como un lenguaje universal capaz de tender puentes y fortalecer el sentido de pertenencia comunitaria. La presencia de niños, jóvenes y adultos compartiendo el escenario con el mismo orgullo por sus trajes y canciones fue una de las postales más emotivas de la jornada.
La noche reafirmó que la Fiesta Nacional de la Nieve no es solo un evento turístico, sino el gran espejo de la riqueza cultural de Bariloche: una ciudad que se construyó y sigue creciendo desde la pluralidad y el respeto mutuo. Un encuentro que, una vez más, dejó en claro que la memoria colectiva y las tradiciones se nutren año a año gracias al compromiso de quienes eligen mantenerlas vivas.




























