El gobierno de Walter Cortés salió a respaldar el proyecto de ordenamiento urbano para el cerro Catedral, que será sometido a audiencia pública el 21 de mayo. La iniciativa, desarrollada con la concesionaria Capsa, reduce el área de intervención del 9% al 4% y establece parámetros urbanísticos que actualmente no existen para la zona.
El Ejecutivo municipal defendió el Plan Director de Desarrollo Urbano Ambiental para el cerro Catedral, afirmando que se trata de ‘un ordenamiento histórico’ que protege el 96% de la montaña. Según la información oficial, el plan garantiza el dominio municipal sobre las 1.920 hectáreas que pertenecen al patrimonio de Bariloche y reduce drásticamente (50%) el área de intervención en la base del cerro, asegurando obras de infraestructura sin costo para la comunidad.
Desde el gobierno local enfatizaron que ‘este plan no se presenta solo como el motor de la modernización turística necesaria para Bariloche, sino fundamentalmente como el plan de ordenamiento municipal más riguroso en la historia del cerro’. Agregaron que establece reglas de juego claras, basadas en ciencia y transparencia, poniendo fin a años de incertidumbre.
La secretaria de Planeamiento municipal, Sofía Maggi, explicó que actualmente en el cerro Catedral ‘no hay parámetros urbanísticos vigentes’, lo cual constituye el problema central y el objeto del plan director. Por esta razón, el intendente Cortés convocó a Audiencia Pública para el 21 de mayo, con el objetivo de informar los alcances del proyecto. Hasta el momento, hay 75 personas anotadas para participar como oradores, aunque la convocatoria fue impugnada en la justicia por una junta vecinal.
El Ejecutivo aclaró que ‘es vital que la comunidad sepa que este plan no aprueba ningún tipo de plano, construcción o proyecto específico’. Cualquier desarrollo futuro deberá pasar por todas las instancias regulares de planeamiento y control municipal, cumpliendo con los códigos de edificación vigentes. El Plan Director solo fija los límites máximos y los usos permitidos de la tierra.
Uno de los aspectos destacados es que el Informe de Sensibilidad Ambiental (ISA) reduce el área potencial de intervención en la base del cerro de un 9% a tan solo un 4% de la superficie concesionada. El desarrollo urbano y turístico propuesto por Capsa se confina mayoritariamente a las zonas que ya han sido intervenidas y modificadas, es decir, zonas de baja sensibilidad ambiental.
Respecto a la infraestructura, el gobierno municipal aseguró que toda obra será 100% financiada por la empresa concesionaria, incluyendo energía, saneamiento y agua, sin ningún costo para la comunidad. Se establece como prioridad el uso de sistemas tecnológicos de punta que superan ampliamente los estándares actuales. La nueva infraestructura energética, según indicaron, mejorará sustancialmente el abastecimiento a las zonas sur y oeste de la ciudad.
Sin embargo, no todas son voces a favor. La arquitecta Alicia Albandoz, de la conducción del Colegio de Arquitectos local, expresó su preocupación por el otorgamiento de parámetros urbanísticos y capacidad constructiva sobre tierras públicas estratégicas. ‘Nadie dice nada al respecto’ de bajo qué figura jurídica concreta se pretenden ejecutar esos desarrollos, señaló.
Albandoz se preguntó: ‘¿Si efectivamente no existe posibilidad de venta, privatización o aprovechamiento inmobiliario, entonces para qué se otorgan esos indicadores urbanísticos y quién obtendrá finalmente el beneficio económico derivado de ellos?’. También planteó si el Municipio considera que una futura modificación de la Carta Orgánica podría permitir avanzar sobre el principio de inalienabilidad vinculado al Cerro Catedral.
En su opinión, más allá de quién conserve formalmente la titularidad de la tierra, el debate de fondo pasa por evitar mecanismos que, en los hechos, puedan terminar consolidando procesos irreversibles de apropiación económica y urbanización intensiva sobre un área de enorme valor ambiental, paisajístico y simbólico para todos los barilochenses.


























