Personal de Seguridad Vial retuvo un vehículo que circulaba con documentación irregular. Tras las verificaciones, se comprobó que el rodado tenía baja definitiva por destrucción total en los registros nacionales.
Un procedimiento de control de tránsito rutinario derivó el miércoles por la noche en el secuestro definitivo de un automóvil que circulaba por Viedma pese a figurar dado de baja por destrucción total en los registros oficiales.
Efectivos del Cuerpo de Seguridad Vial detuvieron la marcha del vehículo para realizar una inspección de rutina. Al solicitar la documentación obligatoria, el conductor presentó únicamente la cédula de identificación del automotor, lo que motivó consultas más exhaustivas en los sistemas policiales.
La primera verificación arrojó que el motor del vehículo se encontraba dado de baja según los registros oficiales. Ante esta irregularidad, los agentes labraron el acta de infracción correspondiente por incumplimiento de distintos artículos de la Ley Nacional de Tránsito N.º 24.449 y dispusieron la retención preventiva del rodado.
Posteriormente, personal de la División Sustracción de Automotores (DSA) realizó una verificación técnica y documental más profunda que reveló la verdadera situación del vehículo. Los especialistas determinaron que el dominio se encontraba dado de baja por destrucción y desguace.
La consulta al sistema de la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor (DNRPA) confirmó que la baja definitiva estaba debidamente registrada, por lo que el automóvil no estaba habilitado para circular en la vía pública bajo ninguna circunstancia.
Frente a esta situación, las autoridades dispusieron el secuestro y la retención definitiva del vehículo. Las actuaciones quedaron a disposición de los organismos competentes para determinar las responsabilidades correspondientes.































