Un operativo de control de tránsito fiscalizó 340 vehículos durante el fin de semana en distintos puntos de la ciudad, con resultados preocupantes. Se labraron 33 actas de infracción y se retuvieron 30 rodados, destacándose un registro de alcoholemia de 2,19 gramos por litro de sangre en el kilómetro 16 de Bustillo.
Durante el operativo de control vehicular realizado el fin de semana en Bariloche, las autoridades fiscalizaron aproximadamente 340 vehículos en diferentes sectores de la ciudad, lo que derivó en la retención de 30 rodados —28 automóviles y 2 motocicletas— y el labrado de 33 actas de infracción por diversas irregularidades.
La graduación alcohólica más alta del operativo se registró en el control del kilómetro 16 de la Avenida Exequiel Bustillo, donde un conductor arrojó 2,19 gramos de alcohol por litro de sangre. Esta cifra resulta levemente inferior al pico de 2,28 g/l registrado en semanas anteriores en la intersección de Onelli y Albarracín. El dato cobra relevancia considerando que el corredor de Bustillo conecta el centro de la ciudad con los hoteles, restaurantes y accesos al sector de los kilómetros, uno de los principales polos gastronómicos y de actividad nocturna durante la temporada invernal.
La distribución de las infracciones fue la siguiente: 15 actas por alcoholemia positiva, 13 por falta de documentación obligatoria, 3 por negativa a someterse al control y 2 por otras irregularidades. Cabe recordar que en Río Negro rige el régimen de tolerancia cero, por lo que cualquier graduación mayor a 0,0 g/l constituye una infracción.
Un dato llamativo del operativo son las tres negativas al control registradas. Según la normativa provincial, negarse a realizar el test de alcoholemia tiene las mismas consecuencias legales que dar positivo: retención del vehículo y labrado de acta de infracción. Este dato sugiere que algunos conductores prefieren asumir la sanción cierta antes que exponerse al resultado del test.
Por otro lado, las 13 actas por falta de documentación representaron el 39% del total de infracciones del fin de semana, consolidándose como el segundo problema más frecuente en los controles de la ciudad después de la alcoholemia. Esta situación refleja que una porción significativa de vehículos circula sin contar con la documentación requerida por ley, que incluye seguro vigente, tarjeta verde y licencia de conducir.






























