El operativo se concretó durante la madrugada en una vivienda donde funcionaría un centro clandestino de juegos de azar. Personal policial identificó a una docena de personas y secuestró elementos vinculados a la actividad ilegal, incluidos teléfonos celulares que contendrían registros de las transacciones.
Un allanamiento ordenado por el Juzgado de Garantías se llevó a cabo en horas de la madrugada en una vivienda de El Bolsón, donde presuntamente funcionaba un centro de apuestas clandestinas. El procedimiento estuvo a cargo del Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) y efectivos de la Policía de Río Negro.
Al ingresar al domicilio, las fuerzas de seguridad encontraron a varias personas participando activamente de juegos de apuestas. Según informaron fuentes del caso, un grupo reducido habría logrado escapar del lugar momentos antes de la irrupción policial. Todas las personas que permanecieron en el sitio fueron debidamente identificadas y notificadas de que están alcanzadas por la investigación en curso.
Durante el operativo se secuestraron teléfonos celulares, dinero en efectivo y otros elementos que serían utilizados para la actividad ilegal. Estos objetos serán sometidos a análisis forense en los próximos días para determinar el alcance de la organización.
La investigación se inició a partir de una denuncia que llegó a la Fiscalía y apunta a determinar si existe una organización dedicada a la explotación de juegos de azar sin la debida autorización legal. Las primeras hipótesis indican que el mecanismo de apuestas funcionaba mediante fichas físicas, mientras que los pagos y cobros se realizarían a través de transferencias electrónicas.
Este sistema mixto —fichas físicas combinadas con movimientos digitales de dinero— convierte a los celulares secuestrados en pruebas clave de la investigación. Los investigadores esperan encontrar en estos dispositivos los registros de las transacciones que permitirían reconstruir la dinámica completa de funcionamiento de la actividad clandestina.
En los próximos días se avanzará con el peritaje de los teléfonos y el análisis de la evidencia digital recolectada. Una vez concluido este proceso, las personas identificadas durante el allanamiento podrían ser convocadas a una audiencia de formulación de cargos. Mientras tanto, la Fiscalía continúa con las tareas de recolección y producción de prueba para avanzar en la causa.






























