La Defensoría del Pueblo y las Supervisiones de Educación Secundaria implementaron un protocolo de acción para abordar conflictos en las escuelas. La herramienta busca generar espacios de diálogo entre adultos involucrados y prevenir situaciones de violencia.
La Defensoría del Pueblo de San Carlos de Bariloche incorporó una nueva herramienta para el abordaje de conflictos surgidos en el ámbito escolar, en el marco del trabajo conjunto con las Supervisiones de Educación Secundaria. Se trata de un Protocolo de acción orientado a abrir instancias de diálogo entre las personas adultas involucradas en situaciones conflictivas.
Esta instancia específica de acompañamiento busca generar espacios cuidados de escucha, facilitar la comunicación y construir acuerdos que permitan prevenir nuevas situaciones de violencia, recomponer vínculos y descomprimir al ámbito escolar de conflictos. El Protocolo no reemplaza las responsabilidades propias del sistema educativo, sino que suma una herramienta complementaria para abordar los conflictos desde una perspectiva de derechos.
En este marco, la Defensoría interviene a partir de la articulación con supervisiones, acompañando procesos que permitan aclarar situaciones, asumir compromisos y fortalecer de forma integral la convivencia escolar. La iniciativa se suma a las líneas de trabajo que el organismo ya desarrolla en materia de mediación.
Entre las herramientas existentes se encuentra la mediación escolar, orientada a brindar una formación en herramientas de escucha activa, diálogo y resolución pacífica de conflictos a las y los estudiantes dentro de las escuelas. Por otro lado, la mediación comunitaria está destinada a abordar conflictos entre vecinas, vecinos, familias, instituciones y otros actores de la comunidad.
A través de sus distintas líneas de mediación, la Defensoría promueve instancias gratuitas, voluntarias, accesibles y confidenciales, en un marco de respeto, escucha activa e imparcialidad. El objetivo es intervenir antes de que los conflictos escalen, favoreciendo acuerdos responsables entre las partes.
Desde la Defensoría se destacó que la mediación permite dar fluidez a la comunicación, bajar tensiones y construir salidas posibles de manera compartida. ‘Mediar es generar una oportunidad para que el conflicto no siga creciendo. Es poner en el centro la palabra, la escucha y la posibilidad de construir una salida compartida’, señalaron desde el organismo.
La experiencia demuestra que, cuando existen espacios cuidados para conversar, muchas situaciones pueden encontrar una salida posible sin necesidad de profundizar la confrontación. Con esta línea de trabajo, la Defensoría del Pueblo reafirma su compromiso con una forma cercana, preventiva y efectiva de abordar los conflictos de la comunidad, promoviendo más diálogo, más acuerdos y mejores condiciones de convivencia.





























