La institución educativa de nivel superior, única en su tipo en Río Negro, superó los 400 estudiantes en el último año. Ofrece tecnicaturas y certificaciones más cortas que responden a la demanda del sector turístico local, con prácticas en hoteles y el restaurante de la escuela.
El Instituto Técnico Superior 4 de Bariloche consolidó en 15 años su misión de profesionalizar oficios y generar mano de obra calificada con identidad regional para potenciar el turismo, la principal actividad económica de la ciudad. Este establecimiento de gestión pública, que depende del Ministerio de Educación provincial, es el único en esta modalidad y orientación en Río Negro.
Funciona desde 2011 en el turno noche, compartiendo el edificio de la Escuela de Hotelería en el este de la ciudad. En el último año duplicó su matrícula, superando los 400 estudiantes, un crecimiento que las autoridades atribuyen al diseño de propuestas educativas ajustadas a las necesidades reales del sector.
‘La propuesta surgió ante la necesidad de formación profesional requerida por el sector socioproductivo local, entendiendo que la principal actividad económica de la ciudad es el turismo’, explicó María Carla Di Vito, directora del instituto.
Más allá de las tecnicaturas tradicionales en Gastronomía, Hotelería y Guía Superior en Turismo -que duran tres años-, la institución incorporó certificaciones profesionales de un año de duración para responder a la demanda de jóvenes y adultos que buscan formatos más acotados. Estas incluyen certificaciones de cocinero profesional y organizador de operaciones hoteleras.
Además, se ofrecen capacitaciones laborales que demandan un cuatrimestre o semestre, como talleres de elaboración de chocolate artesanal, anfitrión turístico y trabajador de la montaña o zonas agrestes. ‘De esta forma, buscamos profesionalizar actividades laborales que forman parte de la identidad regional’, señaló Di Vito.
La fortaleza del instituto radica en su estrecha vinculación con el mundo laboral. Todos los planes de estudio se centran en prácticas profesionalizantes desde primer año, tanto internas como externas. Los estudiantes realizan prácticas en el restaurante y hotel de la escuela -abiertos al público con comensales y huéspedes reales- y también en los hoteles más reconocidos de la ciudad, mediante convenios con la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Bariloche y la Asociación de Hoteles de Turismo.
‘La infraestructura de nuestra escuela es modelo en el país’, destacó la directora, y agregó que recientemente montaron un aula taller que simula la recepción y habitación de un hotel para representar situaciones laborales reales. Este espacio fue habilitado en un sector que fue reparado y ambientado por la Asociación Cooperadora, con equipamiento, mobiliario, sábanas y elementos donados por hoteles de la ciudad.
El instituto ofrece 60 vacantes por carrera y 40 para los cursos. Las clases se extienden de 18.30 a medianoche, ya que no cuenta con edificio propio y durante el día funciona la escuela de nivel medio. La planta docente suma 52 profesores por cuatrimestre, la mayoría profesionales en ejercicio en el sector turístico.
‘Los profesores tienen vasta experiencia en el mundo del trabajo. Tengo un gran equipo que posibilitó la creación de este nuevo entorno formativo. A partir de estos logros colectivos, nuestra institución apuesta a la educación pública de calidad como clave para la transformación social’, concluyó Di Vito.































