El Instituto Provincial de Salud de Río Negro y la Agencia Provincial de Abordaje de las Adicciones firmaron un convenio de colaboración para fortalecer la prevención y el acceso a la asistencia ante situaciones de consumo problemático en el ámbito laboral. El acuerdo contempla capacitaciones, espacios de escucha y acompañamiento especializado para los trabajadores y trabajadoras del IPROSS.
El Instituto Provincial de Salud de Río Negro (IPROSS) y la Agencia Provincial de Abordaje de las Adicciones (APASA) formalizaron un convenio de colaboración destinado a fortalecer la prevención, la detección temprana y el acceso a la asistencia en situaciones de consumo problemático dentro del ámbito laboral. El acuerdo fue suscripto por la presidenta del IPROSS, Ivana Porro, y la directora ejecutiva de APASA, Norma Mora.
El convenio reconoce que un consumo problemático puede afectar de manera profunda los vínculos familiares, las amistades, el trabajo y la vida social de las personas. En ese sentido, el acuerdo apunta a fortalecer las herramientas disponibles para detectar situaciones a tiempo y facilitar el acceso a respuestas concretas, promoviendo que pedir ayuda deje de ser un obstáculo.
A partir de este acuerdo, los trabajadores y trabajadoras del IPROSS que atraviesen una situación de consumo problemático podrán acceder a un abordaje integral que incluye asistencia psicológica, social y psiquiátrica, adaptada a las necesidades de cada persona y con el acompañamiento de equipos especializados.
En este proceso, las áreas de Recursos Humanos del organismo tendrán un rol central: serán las encargadas de detectar situaciones, orientar a las personas afectadas y poner en marcha los mecanismos de intervención previstos en el convenio.
El acuerdo incorpora además la Guía de Procedimiento de Intervención en Consumos Problemáticos, aprobada por decreto provincial, como herramienta para ordenar las intervenciones y garantizar un abordaje integral, interdisciplinario y respetuoso de los derechos de las personas involucradas.
Entre las acciones previstas se destacan el desarrollo de capacitaciones y espacios de escucha dirigidos a quienes acompañan estas situaciones dentro de los ámbitos laborales. El objetivo es generar mayores capacidades para la prevención y la detección temprana, promoviendo entornos donde las personas puedan pedir ayuda sin prejuicios y acceder a orientación oportuna.
En ese marco, los preventores de consumo problemático en el ámbito laboral pertenecientes al IPROSS podrán participar de manera quincenal en la Red de Preventores que funciona en el dispositivo territorial ‘Casa de Abordaje’, con sede en Viedma.
El convenio tendrá una vigencia de dos años, con posibilidad de prórroga, y contempla la articulación sostenida entre ambas instituciones para el desarrollo de todas las acciones previstas.




























