El intendente Walter Cortés anunció que el Municipio cerrará el edificio abandonado del ex Policlínico Arbos e intimará a sus propietarios a ponerlo en valor. La decisión se tomó tras el fallecimiento de una mujer que habría ingresado al inmueble este jueves. El hecho reavivó la preocupación por el estado de abandono en que se encuentra la estructura desde hace años.
El edificio abandonado del ex Policlínico Arbos volvió a quedar en el centro de la escena luego de un trágico episodio ocurrido este jueves: una mujer falleció dentro del inmueble, lo que motivó una rápida reacción del intendente Walter Cortés, quien anunció medidas concretas para impedir el acceso al lugar.
Según trascendió, la víctima estaba vinculada al área de Salud Mental del Hospital Zonal de Bariloche y habría ingresado al edificio, donde posteriormente se produjo su deceso. Las circunstancias exactas del hecho están siendo investigadas por las autoridades competentes.
Ante esta situación, Cortés fue contundente y aseguró que el estado actual del inmueble no puede continuar. ‘Lo vamos a cerrar al edificio. Ese edificio lo vamos a cerrar, vamos a intimar a los dueños para que lo pongan en valor’, afirmó el jefe comunal, dejando en claro que la inacción ya no es una opción.
El intendente también advirtió que, en caso de que los propietarios del inmueble no tomen las medidas necesarias, será el propio Municipio quien intervenga directamente. ‘Si no lo ponen en valor vamos a tomar intervención desde la Municipalidad. Así de simple, no puede estar eso abandonado como está’, remarcó Cortés.
El ex Policlínico Arbos lleva años en estado de abandono y su situación ha generado reiteradas preocupaciones entre vecinos y autoridades. Sin embargo, el trágico desenlace de este jueves puso nuevamente en evidencia los riesgos concretos que representa una estructura de ese tipo sin ningún tipo de custodia ni cerramiento adecuado.
Por el momento, el Municipio no precisó plazos para la ejecución de las medidas anunciadas ni los mecanismos legales específicos que se utilizarán para intimar a los propietarios, aunque la decisión política del intendente quedó expresada con firmeza.




























