Personal de la Brigada Rural de Bariloche interceptó una camioneta en Los Cipresales durante la madrugada del jueves. El conductor transportaba un rifle calibre 44 sin documentación y cortes de carne de presunta faena ilegal de guanaco. Las actuaciones judiciales ya fueron iniciadas por el fiscal de turno.
En el marco de los operativos de prevención que lleva adelante la Policía de Río Negro, efectivos de la Brigada Rural de Bariloche realizaron en la madrugada del jueves un control de rutina sobre la Ruta Nacional 23, a la altura del paraje Los Cipresales, que derivó en el secuestro de un arma de fuego y carne de origen clandestino.
Al detener la marcha de una camioneta Isuzu, los uniformados consultaron al conductor si llevaba armas en el vehículo, a lo que el hombre respondió negativamente. Sin embargo, la presencia de una funda gris ubicada sobre el asiento trasero generó sospechas entre los efectivos y motivó un segundo interrogatorio. Ante la insistencia de los policías, el conductor admitió que sí transportaba un rifle, aunque intentó justificarlo argumentando que se trataba de una ‘reliquia familiar’ heredada de su padre.
Tras la entrega voluntaria del elemento, las autoridades constataron que se trataba de un rifle Winchester calibre 44, acompañado además por una importante cantidad de municiones. El arma no contaba con ningún tipo de documentación ni habilitación que respaldara su tenencia legal.
Durante la requisa complementaria del rodado, los efectivos realizaron otro hallazgo relevante: una bolsa de plástico que contenía un cuarto y pulpa de carne, presuntamente de guanaco, producto de una caza o faena ilegal. La especie, protegida por la legislación de fauna de la provincia, no puede ser cazada ni comercializada sin las autorizaciones correspondientes.
Por disposición del fiscal de turno, se procedió al secuestro preventivo tanto del armamento como de las municiones, dando inicio a las actuaciones judiciales pertinentes. El conductor podría enfrentar cargos por infracción al Artículo 189 bis del Código Penal, que sanciona la tenencia ilegal de armas de fuego, a lo que se suman las faltas vinculadas a la legislación de fauna silvestre y al contralor bromatológico por la carne hallada sin respaldo sanitario.





























