El gobernador Alberto Weretilneck visitó el frente de obra del gasoducto San Matías Pipeline, cerca de Chelforó, donde ya comenzaron las soldaduras de la infraestructura. El proyecto, impulsado por la empresa Southern Energy (SESA), representa una inversión de US$1.300 millones y conectará Vaca Muerta con el Golfo San Matías.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, realizó una recorrida por el frente de obra del gasoducto San Matías Pipeline junto al CEO de Southern Energy SA (SESA), Rodolfo Freyre. La visita tuvo lugar en las inmediaciones de Chelforó, localidad del departamento General Roca, donde los trabajos de soldadura del ducto ya están en plena marcha.
El San Matías Pipeline es uno de los proyectos de infraestructura energética más ambiciosos de la provincia. Con una extensión de 472 kilómetros, el gasoducto transportará gas natural proveniente de la formación Vaca Muerta hasta San Antonio Oeste, en la costa atlántica rionegrina, atravesando una porción significativa del territorio provincial.
La obra demandará una inversión estimada de 1.300 millones de dólares, lo que la posiciona como un emprendimiento de escala nacional. El destino final del gas transportado serán los dos buques de licuefacción que están previstos para operar en el Golfo San Matías, desde donde el combustible podría ser exportado en forma de gas natural licuado (GNL) a mercados internacionales.
El inicio de las soldaduras marca un hito concreto en el avance del proyecto, que en las últimas semanas había superado instancias de planificación y logística para pasar a la fase constructiva propiamente dicha. La presencia del mandatario provincial en el frente de obra refleja la relevancia estratégica que el gobierno de Río Negro le otorga a esta iniciativa, tanto en términos económicos como en materia de desarrollo regional.



























