El Colegio de Arquitectos de Río Negro, Seccional 3, convocó a periodistas para presentar una propuesta de modificación del Código de Edificación de Bariloche. La iniciativa busca modernizar las reglas de construcción y discutir el desarrollo urbano, pero vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que la ciudad no termina de responder: ¿cómo crecer sin dejar afuera a quienes más necesitan acceder a una vivienda?
El próximo lunes 8 de septiembre, a las 14 horas, el Colegio de Arquitectos de Río Negro, Seccional 3, recibirá a representantes de los medios en su sede de Moreno 69, 5° piso, para presentar y debatir una propuesta de modificación del Código de Edificación de San Carlos de Bariloche. El encuentro promete ser el puntapié de una discusión que va mucho más allá de la técnica arquitectónica.
La entidad sostiene como eje central de su propuesta que ‘el déficit habitacional no se resuelve con suelo, se resuelve con casas’ y que ‘entregar tierra no es construir ciudad’. Bajo esa premisa, la iniciativa apunta a revisar aspectos como el desarrollo urbano, la calidad e imagen de la ciudad, la actividad económica, los espacios públicos, las terrazas y las normativas de construcción vigentes, con el objetivo de actualizarlas a estándares más modernos.
Sin embargo, el debate técnico convive con una realidad que Bariloche arrastra desde hace décadas y que ninguna reforma normativa ha logrado resolver del todo: el acceso a la vivienda para los trabajadores y las familias que no cuentan con ingresos suficientes para ingresar al mercado inmobiliario tradicional. Alquilar, comprar un departamento o hacerse de un terreno siguen siendo metas lejanas para una parte importante de la población.
A esa dificultad estructural se suma el impacto del turismo sobre el mercado de alquileres. En temporadas de alta demanda, numerosas viviendas que podrían destinarse a residentes permanentes pasan al circuito del alquiler turístico, reduciendo la oferta disponible y encareciendo aún más las posibilidades de quienes viven y trabajan todo el año en la ciudad.
En ese contexto, Bariloche sigue creciendo. Nuevos edificios y desarrollos inmobiliarios transforman distintos sectores de la ciudad, mientras la brecha entre la oferta del mercado y la capacidad de acceso de amplios sectores de la población no parece achicarse. La pregunta que sobrevuela cualquier discusión sobre planificación urbana es inevitable: ¿para quién se está construyendo la Bariloche del futuro?
Modernizar el Código de Edificación y generar condiciones atractivas para nuevas inversiones puede representar una oportunidad real para el desarrollo de la ciudad. Pero el desafío estará en determinar de qué manera ese crecimiento puede incluir también a quienes necesitan acceder a su primera vivienda y no únicamente a quienes cuentan con capacidad económica para invertir en bienes raíces.
Desde Barinoticias estaremos presentes en el encuentro del lunes para conocer en detalle la propuesta del Colegio de Arquitectos y plantear estas inquietudes de manera directa: cómo el proyecto puede contribuir concretamente a reducir el déficit habitacional y qué lugar tendrán en esa planificación los trabajadores, los pequeños inquilinos y las familias que todavía esperan poder acceder a una vivienda propia.
Porque detrás de la discusión sobre edificios, densificación, inversiones e imagen urbana existe una cuestión de fondo que Bariloche aún tiene pendiente: cómo crecer y modernizarse sin excluir a quienes sostienen la ciudad día a día con su trabajo.



























