Durante el encuentro patagónico de trasplante que se realizó en Viedma, la coordinadora del Cucai provincial destacó que el Hospital Carrillo de Bariloche cuenta con la unidad de procuración más fuerte y consolidada de Río Negro. Actualmente hay 800 personas en lista de espera en la provincia, la mayoría pacientes renales.
El Hospital Ramón Carrillo de San Carlos de Bariloche se posicionó como el centro de referencia en procuración de órganos de Río Negro, según se informó durante el Consejo Asesor Regional de Trasplante (Coetra) que se desarrolló en Viedma los días 27 y 28 de mayo.
Guillermina Krenz, coordinadora del Cucai Río Negro, destacó en diálogo con medios locales que ‘el Hospital Carrillo cuenta hoy con la unidad de procuración más fuerte y consolidada’ de la provincia. En paralelo, señaló que el Hospital Artémides Zatti de Viedma atraviesa un proceso de reorganización para reactivar su actividad en esta área.
El encuentro reunió a las máximas autoridades del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) junto a equipos técnicos de Chubut, La Pampa, Neuquén, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Río Negro. Con 52 inscriptos de diversas localidades, las jornadas incorporaron por primera vez a kinesiólogos junto a médicos y enfermeros que participan de una especialización del Incucai en gestión hospitalaria de procuración.
‘Es una oportunidad para visibilizar lo que se hace y unificar políticas públicas de salud en accesibilidad, listas de espera y el manejo de la comunicación con las familias en momentos complejos’, explicó Krenz sobre la relevancia del encuentro. La funcionaria enfatizó que el objetivo es ‘hablar todos un mismo idioma’ y fortalecer no solo a los hospitales de mayor complejidad, sino también a los más pequeños.
La situación más preocupante que reveló la coordinadora es que actualmente hay alrededor de 800 personas en lista de espera en Río Negro, con una gran mayoría de pacientes renales. El principal problema es que la provincia no cuenta con un equipo de trasplante renal propio, lo que obliga a los pacientes a someterse a extensas evaluaciones pretrasplante y derivaciones a otras provincias.
Ante este escenario de desarraigo, Krenz explicó que ‘ahí es donde entra el área social con el acompañamiento, las gestiones de pasajes, el alojamiento y el soporte administrativo’. Los pacientes rionegrinos que ingresan formalmente a la lista acceden a una credencial específica que les garantiza la cobertura integral de sus derechos de salud.
Respecto al marco legal, la funcionaria recordó que la Ley 27.447, conocida como Ley Justina, estableció que toda persona mayor de 18 años es donante presunto salvo que haya manifestado lo contrario. Sin embargo, aclaró que el protocolo hospitalario mantiene una extrema sensibilidad humana: ‘A las familias no se les impone; se les explica, se les comunica y se les cuenta el proceso en un momento de profundo dolor’.
Krenz también precisó que aunque el programa opera bajo la órbita del Ministerio de Salud provincial, el universo de control es total. ‘Las ablaciones se concentran en el ámbito público, pero las instituciones privadas forman parte de nuestro universo’, indicó, sin descartar la posibilidad de constituir unidades en centros privados como la Clínica Viedma o el Sanatorio Juan XXIII de Roca.



























