La marcada disminución en la producción de peras y manzanas durante esta temporada en el Alto Valle y Valle Medio de Río Negro ya se refleja en el sector industrial. Según datos del SENASA, entre enero y junio se registró una notable reducción en el ingreso de fruta a las plantas procesadoras.
La fuerte caída que registró la cosecha de peras y manzanas durante la presente temporada en las regiones productivas del Alto Valle y Valle Medio de Río Negro comenzó a reflejarse en la industrialización de fruta, generando preocupación en el sector.
De acuerdo con información suministrada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), entre enero y junio ingresaron a la industria significativamente menos toneladas de fruta en comparación con períodos anteriores, lo que evidencia el impacto directo de la menor producción primaria.
Esta situación afecta no solo a los productores frutícolas de la región, sino también a toda la cadena industrial que depende de la materia prima para la elaboración de jugos, conservas y otros productos derivados de peras y manzanas. El sector se encuentra analizando las consecuencias económicas de esta merma productiva y evaluando posibles estrategias para mitigar el impacto en la actividad industrial de la zona.





























