El Secretario de Agricultura de Río Negro, Lucio Reinoso, participó en el Congreso Internacional del Maíz 2025 que se celebró en Rosario. Durante su exposición, explicó que el crecimiento del maíz patagónico no es fruto del azar, sino de la combinación de condiciones naturales privilegiadas y una gestión de riego de alta eficiencia.
El maíz de la Patagonia, específicamente de Río Negro, que hace apenas unas décadas era considerado un cultivo marginal, hoy se proyecta como uno de los pilares de la agricultura regional, con rendimientos que incluso superan a los de la Pampa Húmeda.
Reinoso explicó que el desarrollo del maíz en los valles irrigados de la Patagonia ha sido un proceso de transformación agrícola, pasando de una actividad marginal a un cultivo estratégico que hoy garantiza la rentabilidad del sector y aporta una nueva identidad agrícola a la región.
La consolidación del maíz patagónico, agregó, descansa en la evidencia científica. En el congreso se presentaron estudios del INTA, de la Universidad Nacional de Río Negro, la UBA y AAPRESID, basados en el modelo DSSAT. Los resultados muestran que bajo un manejo óptimo y con siembras en la segunda quincena de octubre, los rendimientos alcanzan entre 15.000 y 17.000 kg/ha en el 75% de los años, siempre que no existan limitaciones de agua o nutrientes.
Esa estabilidad convierte al maíz en un cultivo clave para fortalecer la integración entre agricultura y ganadería. Según Reinoso, contar con esta previsibilidad en un contexto de cambio climático es fundamental para darle certidumbre a la ganadería regional. El maíz se proyecta no sólo como un producto exportable, sino como la base de un sistema integrado que multiplica oportunidades en toda la cadena productiva.
La presencia de Río Negro en este encuentro internacional refleja la proyección de la provincia en la agenda agrícola mundial. La participación en el Congreso Internacional del Maíz forma parte de la política pública impulsada por el Gobierno Provincial, basada en el fortalecimiento de los valles irrigados, la diversificación productiva y la consolidación de una identidad agrícola y ganadera en la Patagonia.
Desde esta mirada, Río Negro se posiciona de igual a igual con los grandes actores del mundo, compartiendo experiencias, tecnologías y estrategias que potencian una cadena productiva clave para el presente y el futuro. Esta visión integral, que articula innovación con previsibilidad y sustentabilidad, consolida a la provincia como un actor competitivo en el escenario agropecuario global.