Diecinueve efectivos de la Policía de Río Negro completaron un curso integral de conducción segura, primeros auxilios y marco legal. Las jornadas combinaron instancias teóricas y prácticas en Cinco Saltos, con evaluación final para acreditar los conocimientos adquiridos. La iniciativa forma parte de la política del Ministerio de Seguridad y Justicia provincial para fortalecer la preparación del personal policial.
Conducir un móvil policial exige mucho más que saber manejar. Esa premisa fue el punto de partida de un curso de capacitación destinado a choferes de la Policía de Río Negro, que durante la última semana trabajaron sobre conocimientos y habilidades con aplicación directa en el servicio diario. La formación buscó reforzar la preparación de los efectivos para tomar decisiones en situaciones de riesgo, conocer las normas que regulan los desplazamientos de emergencia y garantizar la seguridad tanto del personal como de terceros.
Las actividades prácticas se llevaron a cabo en el kartódromo de la Isla Jordán, mientras que las instancias teóricas tuvieron lugar en el salón municipal. En el plano conceptual, los participantes abordaron contenidos de accidentología vial, primeros auxilios, utilización de extintores y mecánica ligera, además de aspectos vinculados con la responsabilidad de los conductores y los daños en los vehículos policiales.
Uno de los ejes centrales del curso estuvo orientado a perfeccionar las conductas de manejo seguro para vehículos tipo Pick Up y sedán, que son los modelos más utilizados en el parque automotor policial. En la práctica, estos conocimientos resultan fundamentales cuando los efectivos deben trasladarse ante un llamado de emergencia, intervenir en un procedimiento o recorrer distintos sectores de la ciudad. Una conducción adecuada permite reducir riesgos, preservar la integridad de las personas y mantener los móviles en condiciones para continuar prestando servicio.
La capacitación también incorporó contenidos de marco legal, doctrina e idiosincrasia institucional, orientados a fortalecer el conocimiento de las normas, los principios y las obligaciones que acompañan la función del chofer policial. La responsabilidad detrás del volante, según se destacó durante las jornadas, forma parte del trabajo operativo y tiene consecuencias directas en la manera en que la Policía desarrolla su presencia territorial.
A estos contenidos se sumaron herramientas de primeros auxilios y manejo de extintores, conocimientos que pueden resultar determinantes cuando los efectivos se encuentran frente a una emergencia en la vía pública y necesitan actuar antes de que llegue otro servicio especializado. En ese sentido, la formación amplía los recursos con los que cuenta el personal para responder ante situaciones imprevistas durante sus recorridas o intervenciones.
El curso estuvo a cargo del Oficial Principal Sergio Pablo Rubén Casagrande y del Suboficial Principal Miguel Ángel Quinteros. También participaron como disertantes integrantes del Cuartel de Bomberos de Cinco Saltos, quienes aportaron su experiencia en prevención y respuesta ante emergencias. Al finalizar las jornadas, los 19 participantes rindieron una evaluación teórico-práctica para acreditar los conocimientos y habilidades incorporados durante la capacitación.
La iniciativa se inscribe en la decisión del Gobierno de Río Negro, a través del Ministerio de Seguridad y Justicia, de reforzar la preparación del personal policial y mejorar las condiciones en las que se desarrolla el servicio de prevención y seguridad en todo el territorio provincial. El objetivo final es que cada desplazamiento, cada recorrido preventivo y cada intervención en la calle cuente con conductores preparados para actuar con responsabilidad, seguridad y criterio operativo.





























