Condenaron a cuatro años de prisión a un hombre por nueve delitos en Bariloche
Guillermo Cayamilla, de 35 años, recibió una condena de cuatro años y dos meses de prisión efectiva tras ser hallado culpable de nueve hechos delictivos cometidos entre noviembre de 2025 y marzo de 2026. Los delitos incluyeron hurtos, robos con escalamiento, violación de domicilio, robo con arma de fuego y desobediencias judiciales por violencia de género.
El juez de Juicio Ignacio Gandolfi condenó a Guillermo Cayamilla, de 35 años, quien se declaró jardinero y albañil, a una pena de cuatro años y dos meses de prisión de cumplimiento efectivo. La sentencia se dictó en el marco de un juicio abreviado con conformidad tanto de la acusación como de la defensa, y lo responsabilizó como autor y coautor material de nueve hechos delictivos.
La seguidilla delictiva comenzó en la madrugada del 8 de noviembre pasado, cuando Cayamilla trepó un portón junto a otras dos personas y sustrajeron de un autoservicio cuatro garrafas, una caja de herramientas y 25.000 pesos. Al día siguiente, durante la tarde, ingresó a un departamento del barrio Inalauquen donde robó equipamiento de vehículo, un televisor, una bicicleta y hasta un cordero faenado que estaba en el freezer.
El 10 de noviembre, en horas de la madrugada, escaló un paredón de aproximadamente tres metros de altura e ingresó a un local comercial ubicado en la calle Guido al 600, de donde sustrajo unos 30 pares de calzados, entre otros elementos. Días antes, el 1 de noviembre, había robado a mano armada 60.000 pesos de una verdulería situada en Cagliero al 2000.
Ya en diciembre, el día 30, rompió el vidrio de una puerta para ingresar y robar varios elementos en Yrigoyen al 500. Pasando al año 2026, el 25 de febrero se metió en otro departamento del barrio Inalauquen, en inmediaciones del primer domicilio que había violado, para seguir sustrayendo elementos.
El 4 de marzo quedó finalmente detenido en el barrio Zatti cuando intentó llevarse una ventana de un domicilio. Además de los robos y hurtos, Cayamilla sumó dos causas por desobediencia judicial al permanecer en el domicilio de su ex pareja, donde tenía prohibición de acercamiento por violencia de género.
La sentencia contempló la multiplicidad de delitos que incluyeron hurtos y robo con escalamiento, violación de domicilio, robo con arma de fuego y las desobediencias a medidas judiciales, demostrando un patrón sistemático de conducta delictiva que se extendió por varios meses en distintos puntos de la ciudad.


































