La Brigada Rural de Conesa interceptó una camioneta que trasladaba las piezas de caza sin la documentación requerida. Los ocupantes del vehículo no contaban con licencia de caza ni con los permisos correspondientes. Las cuatro piezas fueron decomisadas y serán incineradas.
Personal de la Brigada Rural de Conesa llevó a cabo este domingo, cerca de las 20 horas, un control de rutina sobre la Ruta Nacional 250, a la altura del kilómetro 122, que derivó en el decomiso de cuatro jabalíes cazados de manera irregular.
Durante el operativo, los efectivos detuvieron una camioneta Volkswagen Amarok que transportaba seis perros. Al inspeccionar el vehículo, los agentes descubrieron en la caja cuatro piezas de jabalí evisceradas, con un peso aproximado de 30 kilos cada una, lo que representa un total de alrededor de 120 kilos de carne.
Al solicitar la documentación correspondiente a la actividad cinegética, los ocupantes del rodado manifestaron no contar con la licencia de caza, ni con el formulario del permiso del propietario del campo donde se habría realizado la cacería, ni con el visado policial exigido por la normativa vigente. La ausencia de estos documentos constituye una infracción a la Ley de Fauna de la provincia de Río Negro.
A las irregularidades en materia de caza se sumaron problemas relacionados con los seis canes que viajaban en el vehículo: ninguno contaba con libreta sanitaria y tampoco se cumplía con las medidas de seguridad requeridas para el transporte de animales.
Ante el conjunto de infracciones constatadas, el personal policial labró las actas correspondientes y procedió al decomiso de las cuatro piezas de jabalí. Según informó la Policía de Río Negro, los animales decomisados serán incinerados en el basurero municipal de la localidad.






























