El Instituto Nacional de Tecnología Industrial tiene seis trabajadores en Bariloche y enfrenta un proceso de desguace que ya provocó la baja de 1.000 servicios. Técnicos advierten que la medida no solo afecta empleos sino controles esenciales como la calibración de radares, balanzas y surtidores que impactan directamente en la vida cotidiana de la comunidad.
El desmantelamiento del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) genera alarma en Río Negro por el impacto que tendrá más allá de la pérdida de puestos de trabajo. En la provincia, el organismo cuenta con dependencias en Bariloche (6 trabajadores), Cipolletti (5 trabajadores), Villa Regina (2 empleados) y Viedma (una técnica), mientras que en Neuquén hay 13 personas afectadas por el proceso de ‘desguace’ promovido desde el gobierno nacional.
La amenaza de recortar 1.700 trabajadores de los 2.300 que quedan en todo el país pone en riesgo la multiplicidad de tareas que realiza el INTI. María Virginia Erezuma, técnica y única trabajadora del instituto en Viedma, alertó sobre la gravedad de la situación y relató cronológicamente la reducción de personal desde el inicio del gobierno de Javier Milei: de 3.100 agentes de carrera en diciembre de 2023 se pasó a 2.300 actuales.
Uno de los cambios más significativos ocurrió en diciembre de 2025, cuando se dio de baja el Servicio Argentino de Calibración, mediante el cual los técnicos del INTI calibraban radares (cinemómetros), balanzas y surtidores. ‘A partir de ese momento se terminó ese control imparcial que hacía el INTI y el usuario deja de saber si está bien lo que compra’, graficó Erezuma sobre una afectación directa y palpable en la vida cotidiana.
La técnica remarcó que existen legislaciones que fijan la intervención del INTI para realizar distintas certificaciones en actividades industriales y alimentarias, y esa participación que ofrecía un resguardo de calidad se está perdiendo. ‘Hace un mes se bajaron 1.000 servicios de INTI y fue el preludio de lo que pasa ahora en mayo. Argumentan que se dan de baja tareas para no competir con un laboratorio privado, pero los privados no pueden hacer algunas cosas’, señaló.
Erezuma enumeró la diversidad de servicios que presta el organismo en industrias clave como oil & gas, juguetes, alimentos y productos de exportación. Aclaró que ‘el INTI no es un organismo de control ni tiene poder de policía, nosotros hacemos ensayos, certificaciones, análisis de etiquetas, estudios. Se trabaja también en innovación y para eso necesitamos acceder a financiamiento de organismos internacionales para realizar desarrollos’.
Los trabajadores mantienen ‘la expectativa de que se retrotraigan los servicios que se dieron de baja’, expresó la referente. La situación llegó a la Legislatura provincial, donde el bloque PJ-Nuevo Encuentro ingresó recientemente un proyecto de comunicación al gobierno nacional para que no se concreten los despidos y se retomen los servicios cancelados.































