Río Negro celebra a sus trabajadores ferroviarios en una fecha que conmemora el aniversario de la asunción provincial de la gestión del Tren Patagónico, ocurrida en 1993. Esa histórica decisión permitió preservar el servicio, sostener fuentes de trabajo y garantizar la continuidad del tren como herramienta de integración territorial. Desde Bariloche hasta Viedma, el ferrocarril sigue siendo columna vertebral del desarrollo económico, turístico y social de la provincia.
Cada año, la provincia de Río Negro rinde homenaje a sus ferroviarios en una jornada que recuerda el momento en que la administración provincial tomó las riendas del Tren Patagónico, en 1993. Aquella decisión, lejos de ser meramente administrativa, marcó un punto de inflexión en la historia regional: significó defender un servicio esencial, proteger puestos de trabajo y apostar al tren como pilar del futuro provincial.
Desde entonces, los trenes se convirtieron en parte indisoluble de la identidad rionegrina. No son solo un medio de transporte: representan la conexión entre pequeñas localidades y grandes centros urbanos, y encarnan una tradición que se transmite de generación en generación. Ser ferroviario en Río Negro implica cargar con ese legado y, al mismo tiempo, construir día a día el camino hacia el porvenir.
El servicio de larga distancia del Tren Patagónico es quizás el más emblemático de todos. Une 12 estaciones a lo largo del territorio provincial: Viedma, SAO, Valcheta, Ramos Mexía, Sierra Colorada, Los Menucos, Maquinchao, Ing. Jacobacci, Clemente Onelli, Comallo, Pilcaniyeu y Bariloche. Este recorrido atraviesa paisajes únicos y conecta realidades diversas, desde la costa atlántica hasta la cordillera andina.
Pero la oferta ferroviaria rionegrina no se agota allí. El Tren Rionegrino también brinda un servicio regional que facilita el desplazamiento de pasajeros entre localidades intermedias. A esto se suma el Tren Turístico, pensado para la contemplación del paisaje y orientado a quienes buscan una experiencia diferente en contacto con la naturaleza patagónica. Y como joya del patrimonio histórico, la mítica Trochita sigue recorriendo la estepa rionegrina con su tren a vapor, preservando una huella del pasado que atrae visitantes de todo el mundo.
En el plano productivo, el tren de carga cumple un rol estratégico. Acompaña la actividad económica de la provincia y aporta a la integración entre la cordillera, la estepa y la costa atlántica, facilitando el movimiento de mercancías y contribuyendo al desarrollo regional de manera silenciosa pero sostenida.
La provincia destacó que, a través de políticas públicas y acciones concretas, sigue apostando al ferrocarril como motor de producción, turismo e integración. En este Día del Ferroviario Rionegrino, Río Negro reconoce el esfuerzo diario de cada uno de sus trabajadores ferroviarios, cuya labor mantiene vivo al tren como parte fundamental de la historia, la identidad y el desarrollo de toda la provincia.






























