El Parque Nacional Nahuel Huapi clasifica sus senderos en cuatro niveles de dificultad: muy fáciles, fáciles, intermedias y avanzadas. Desde caminatas de media hora hasta travesías de varios días, Bariloche ofrece opciones para todos los perfiles. Antes de salir, siempre es clave consultar el estado actual de cada sendero.
Bariloche es uno de los destinos de senderismo más completos de la Patagonia argentina. Su oferta abarca desde recorridos de pocos cientos de metros, aptos para toda la familia, hasta travesías de varios días que exigen experiencia en montaña, equipamiento específico y una planificación rigurosa. Para ordenar esa diversidad, el Parque Nacional Nahuel Huapi clasifica sus sendas en cuatro categorías: muy fáciles, fáciles, intermedias y avanzadas.
Esta clasificación es una referencia útil, pero no reemplaza la consulta previa sobre el estado de cada sendero. Nieve, lluvia, viento y caída de árboles son factores que pueden modificar las condiciones de forma considerable, incluso en los recorridos más accesibles. La red oficial del Parque también abarca distintos sectores: sendas cercanas a Bariloche, caminos de montaña en Mascardi y Tronador, senderos de la zona de Villa La Angostura, 7 Lagos y Traful, y recorridos con acceso lacustre.
Entre las opciones más accesibles figuran el Mirador del Valle en Challhuaco, con apenas 500 metros de recorrido, 30 minutos de marcha de ida y 25 metros de desnivel, sin requerir registro de trekking y con acceso en vehículo particular por camino de ripio. También se destaca la Cascada de los Duendes en Lago Gutiérrez, una caminata corta por bosque hasta una cascada que el Parque clasifica como muy fácil y que tampoco exige registro. En el sector del cerro Tronador, la caminata Pampa Linda – Saltillo Las Nalcas es otra opción de baja exigencia, aunque su dificultad varía según la época del año: es considerada baja entre noviembre y abril, y alta entre mayo y octubre.
Completan el listado de senderos muy fáciles: Bahía Mansa sobre el lago Guillelmo, Los Rápidos – Lago Los Moscos en el sector Mascardi, Cascada Los Alerces, Aguada del Burro y Brazo Última Esperanza. En todos estos casos, conviene recordar que dificultad baja no equivale a ausencia de riesgos, ya que las condiciones meteorológicas y el estado del camino pueden cambiar, especialmente en sectores de montaña.
En el nivel fácil, el Parque Nacional incluye recorridos que ya demandan una condición física básica. El Mirador Laguna Verde en Challhuaco parte desde el Espacio Neumeyer y asciende por un bosque de lengas; no requiere registro, pero la pendiente lo hace poco recomendable para niños pequeños o adultos mayores. Desde ese mirador se puede extender la caminata unos 15 minutos hasta el Mirador del Pedregoso. También en Challhuaco se encuentra el Valle de los Perdidos. Otros senderos fáciles son la Seccional Lago Gutiérrez – Mirador del Lago Gutiérrez, Seccional Mascardi – Laguna Juventus, Los Césares – Cascada de los Césares (cuya dificultad sube a muy alta entre junio y agosto), Pampa Linda – Mirador del Valle en el sector Tronador, Cascada Dora, y los Miradores Quetrihué y Arroyo Catarata.
Los senderos de dificultad intermedia ya requieren mayor planificación y mejor estado físico. Uno de los clásicos de este nivel es la Seccional Lago Gutiérrez – Playa Muñoz: el Parque indica 9 kilómetros desde Villa Los Coihues y unos 6 kilómetros desde la seccional de guardaparques, con una marcha de aproximadamente dos horas y media. Este recorrido exige registro de trekking. También integran esta categoría Pampa Linda – Mirador Glaciar Castaño Overa y Base Cerro Catedral – Lago Gutiérrez. En todos los casos de nivel intermedio, es fundamental revisar la ficha específica de cada sendero antes de salir, ya que la distancia, el desnivel, la época recomendada y la obligatoriedad del registro varían.
En el nivel avanzado se agrupan los recorridos más exigentes de la zona. No se trata de una extensión de las caminatas cortas: requieren experiencia acumulada, equipamiento adecuado y capacidad para afrontar cambios climáticos y condiciones de alta montaña. Entre las principales opciones cercanas a Bariloche se encuentran el Refugio Frey, con acceso desde el lago Gutiérrez, desde Villa Catedral o por el filo del cerro Catedral; el Refugio San Martín en Laguna Jakob, uno de los trekkings de montaña más clásicos de la región; y el Refugio Italia en Laguna Negra, accesible desde Colonia Suiza.
También integran el nivel avanzado el Cerro López, el Cerro Challhuaco, el Cerro Bella Vista y el Cerro Goye. La Travesía de los Cuatro Refugios, que conecta los refugios Frey, Jakob, Laguna Negra y López, es una de las experiencias más completas de la zona y demanda varios días de marcha con planificación diferenciada. El Refugio Otto Meiling, con acceso desde Pampa Linda hacia la base del cerro Tronador, cierra la lista de recorridos de mayor exigencia publicados por el Parque Nacional. En este grupo, la cantidad de kilómetros no es el único dato relevante: el desnivel, la altura, la exposición al clima, la presencia de nieve y la experiencia previa pueden ser factores determinantes para la seguridad de la salida.



























