El certamen de futsal organizado por ADEFUL cerró su edición con cuatro finales que dejaron nuevos campeones en las categorías B, Femenino A, Súper Máster y Máster. Más allá de los resultados, el torneo tuvo un profundo tinte emotivo en homenaje a Alejandro Ángel, el árbitro que le da nombre a la competencia.
El fin de semana pasado, el Torneo de Futsal ‘Alejandro Ángel’ organizado por ADEFUL llegó a su desenlace con jornadas cargadas de fútbol, festejo y emotividad. Las últimas cuatro finales se disputaron entre el viernes y el sábado, coronando a los campeones de las categorías B, Femenino A, Súper Máster y Máster.
La primera definición fue la de la categoría B, disputada el viernes. Torino mostró una superioridad contundente y goleó 4-0 a La Unión para alzarse con el título de la divisional de ascenso. Sin embargo, ambos equipos tuvieron motivos para festejar: los dos conjuntos lograron el ascenso a la categoría A, por lo que la jornada terminó con doble celebración.
Esa misma noche también se definió el Femenino A, y Gamberro A volvió a demostrar su dominio en la máxima categoría femenina. El equipo venció 3-0 a 3 de Mayo con goles de Florencia González, un tanto en contra y Maia Cuba, y conquistó así su sexto título en la divisional. El tercer puesto del podio fue para Atlético Cumbre. En los reconocimientos individuales, Florencia Antón, de La Giralda, se quedó con el premio a la goleadora del torneo, mientras que la valla menos vencida correspondió al propio Gamberro A.
El sábado llegó el turno de las dos finales que cerraron el campeonato. En Súper Máster, Rivadavia y La Unión protagonizaron un partido abierto y repleto de goles. ‘Riva’ se impuso 6-3 en una definición que desató el festejo de sus jugadores y de la tribuna. El tercer lugar fue para Gamberro, que además se quedó con el reconocimiento a la valla menos vencida de la categoría. El goleador del torneo fue Héctor Palacios, de La Cumbre.
La última final, la de Máster, ofreció el partido más intenso de todas las definiciones. El Cóndor y Maitenes protagonizaron un encuentro de ida y vuelta que terminó 4-4 en el tiempo reglamentario y debió resolverse desde el punto penal. En la tanda decisiva, El Cóndor se impuso 5-4 y se consagró campeón en una definición que mantuvo la incertidumbre hasta el último remate. El goleador de la categoría fue Ricardo Riquelme, de Maitenes, y 9 de Julio obtuvo el galardón a la valla menos vencida.
Pero más allá de los resultados deportivos, el Torneo ‘Alejandro Ángel’ tuvo durante toda su extensión un componente profundamente emotivo. La imagen de Alejandro estuvo presente en cada jornada a través de un banner ubicado en el gimnasio, como forma de mantener vivo su recuerdo. El momento más conmovedor llegó al cierre del campeonato: una vez disputada la última final, los árbitros —colegas de Alejandro— descolgaron ese banner y se lo entregaron a su mamá, en una escena que emocionó a todos los presentes.
Así terminó un torneo que dejó mucho más que campeones y estadísticas: fue también un homenaje permanente a quien le dio nombre a la competencia, recordado en cada encuentro por quienes comparten su pasión por el futsal.


























