Alumnos de nivel primario y secundario del Colegio Don Bosco de Bariloche cosecharon importantes logros en dos competencias tecnológicas de alcance nacional. Un equipo de tercer año secundario finalizó noveno en la Copa Robótica, mientras que tres alumnas de séptimo grado se quedaron con el tercer puesto en una olimpíada organizada por la UBA.
El Colegio Don Bosco de San Carlos de Bariloche tiene motivos de sobra para celebrar. Estudiantes de nivel primario y secundario de la institución lograron destacarse en dos competencias nacionales vinculadas a la tecnología, la robótica y la programación, dejando el nombre de la ciudad entre los mejores del país.
En el caso de la Copa Robótica, fueron alumnos de tercer año del secundario quienes representaron a la institución. La competencia se desarrolló en dos instancias: primero una etapa virtual, donde los equipos debieron presentar videos que demostraran sus habilidades de comunicación, trabajo en equipo y resolución de problemas; y luego una final presencial a nivel nacional, en la que los participantes tuvieron que utilizar un robot para superar distintos desafíos y actividades propuestos por la organización.
El equipo barilochense superó esa doble exigencia y se ubicó en el noveno puesto del ranking nacional, un resultado más que destacado considerando el nivel de los participantes de todo el país. ‘Los chicos vienen trabajando desde antes de las vacaciones de invierno en este proyecto. La competencia fue en septiembre y lograron quedar novenos a nivel nacional. Son estudiantes de tercer año y representan un gran orgullo para nosotros’, señaló Pablo, referente del área de Tecnología del colegio.
El otro gran logro llegó desde el nivel primario. Tres alumnas de séptimo grado participaron en la Olimpiada de Informática, Programación y Robótica organizada por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y se alzaron con el tercer puesto nacional en la categoría de programación de videojuegos. A lo largo de las distintas etapas de la competencia, las estudiantes desarrollaron tres videojuegos que pusieron de manifiesto tanto sus conocimientos técnicos como su capacidad para abordar problemáticas sociales reales.
El proyecto que más las distinguió estuvo centrado en la inclusión y en las barreras que enfrentan las personas con discapacidad para moverse por Bariloche. A través del videojuego, las alumnas recrearon situaciones cotidianas de la ciudad, como calles con baches, escaleras, pendientes y obstáculos que dificultan la accesibilidad. Pero no se limitaron a señalar el problema: el juego también proponía soluciones concretas mediante herramientas y elementos que los jugadores iban descubriendo a medida que avanzaban.
‘Ellas plantearon cómo Bariloche no está preparada en muchos aspectos para las personas con discapacidad. A través del videojuego fueron mostrando diferentes obstáculos y posibles soluciones para lograr una ciudad más inclusiva’, explicó Pablo, quien destacó el compromiso social que atravesó todo el proyecto.
Desde el Colegio Don Bosco subrayaron que estas experiencias van mucho más allá del aprendizaje técnico. Según remarcaron, instancias como estas permiten a los estudiantes fortalecer habilidades como la creatividad, el pensamiento crítico, la comunicación y el trabajo colaborativo. Al mismo tiempo, el videojuego de las alumnas de séptimo demostró cómo la tecnología puede convertirse en una herramienta para reflexionar sobre las necesidades de la comunidad y proponer mejoras concretas.
Los resultados obtenidos por ambos equipos representan un reconocimiento genuino al trabajo sostenido de los estudiantes y al acompañamiento de los docentes que impulsan estas iniciativas en la institución. Bariloche, una vez más, mostró que tiene jóvenes talentos capaces de competir al más alto nivel.






























