Con sol y frío típico del invierno cordillerano, Bariloche vivió este sábado una nueva edición de la tradicional Carrera de Mozos y Camareras, en el marco de la Fiesta Nacional de la Nieve. La competencia, organizada por UTHGRA Bariloche, estrenó un nuevo recorrido por el centro de la ciudad y convocó a numerosos trabajadores gastronómicos y público en las calles.
Este sábado 15 de agosto, a partir de las 16 horas, el centro de Bariloche fue el escenario de una de las actividades más queridas y representativas de la Fiesta Nacional de la Nieve: la Carrera de Mozos y Camareras. A pesar de las bajas temperaturas propias del invierno patagónico, el cielo despejado y el entusiasmo del público le dieron un marco festivo a la jornada.
Esta edición incorporó una modificación en el recorrido respecto a años anteriores, según informó Nelson Rasini, secretario general de UTHGRA Bariloche. Los caballeros parten desde la intersección de Rolando y Elflein, mientras que las damas lo hacen desde Moreno y Rolando. Desde allí, los participantes avanzan por la calle Moreno hasta Quaglia, descienden hasta Mitre y continúan hacia los arcos del Centro Cívico, donde deben superar un slalom de mesas y sillas antes de completar el trazado.
La competencia tiene su propio reglamento y espíritu: no se permite correr, no se puede sostener la bandeja con ambas manos, tampoco sujetar los objetos transportados ni derramar el líquido durante el recorrido. Estas normas buscan preservar el carácter de camaradería entre los trabajadores del sector gastronómico que caracteriza al evento desde sus orígenes. Como consecuencia, llegar primero a la meta no garantiza la victoria: el cumplimiento de las reglas se fiscaliza durante todo el trayecto.
La Carrera de Mozos y Camareras es uno de los eventos históricos de la Fiesta de la Nieve, junto al Concurso de Tortas, el Concurso de Hacheros, el Desfile del Pullover y la elección de la reina. Año tras año, convoca tanto a trabajadores gastronómicos locales como a vecinos y turistas que siguen el recorrido desde las veredas.
Como es tradición, la organización previó trofeos, medallas y premios en dinero para los tres primeros puestos de cada categoría, además de sorteos entre los participantes. De esta manera, la Carrera de Mozos y Camareras volvió a ser protagonista del calendario festivo invernal de Bariloche, reafirmando su lugar como una de las expresiones culturales más auténticas de la ciudad.




























