La dirigente peronista María Eugenia Martini salió a marcar la cancha en torno al debate por la reforma de la Carta Orgánica de Bariloche. Reclamó que la discusión sea estrictamente local y apuntó contra la injerencia del gobierno provincial en el proceso. Para Martini, las disputas políticas rionegrinas no deben contaminar un debate que considera netamente institucional y ciudadano.
En el marco del debate que se viene desarrollando en torno a la reforma de la Carta Orgánica de Bariloche, la referente peronista María Eugenia Martini alzó la voz para poner límites claros: el proceso debe quedar circunscripto a una discusión ‘estrictamente local’, sin que las tensiones políticas que se viven en el plano provincial interfieran en las decisiones que le corresponden a la ciudad.
Martini cuestionó de manera directa que el gobierno provincial pretenda incorporar al debate municipal las disputas que atraviesan la política de Río Negro. En ese sentido, la dirigente fue contundente al señalar que la Carta Orgánica ‘se hace en Bariloche, no en Viedma’, dejando en claro su postura respecto a la autonomía que debe tener el proceso de reforma institucional local.
Para la referente peronista, el eje del debate tiene que estar puesto en las necesidades reales e institucionales de la ciudad, y no verse atravesado por las compulsas políticas que se libran tanto a nivel rionegrino como nacional. En tiempos en que los alineamientos partidarios suelen teñir cualquier discusión pública, Martini apuesta a blindar este proceso de esas influencias externas.
El debate por la reforma de la Carta Orgánica es uno de los temas de mayor relevancia institucional para Bariloche en el presente, ya que implica revisar y actualizar las reglas de juego que rigen la vida política y administrativa de la ciudad. La posición de Martini apunta a que ese proceso sea protagonizado por los propios barilochenses, sin condicionamientos que vengan de afuera del ejido municipal.


























