Más de 40 productores y emprendimientos de Río Negro mostraron lo mejor de la gastronomía provincial en el marco de Bariloche a la Carta 2026. Durante cuatro jornadas, el espacio ‘Punto Río Negro’ reunió alimentos, bebidas y propuestas culinarias que conquistaron tanto al público general como a referentes del sector. La iniciativa combinó ventas directas, promoción regional y la generación de nuevas oportunidades comerciales.
Bariloche a la Carta 2026 volvió a consolidarse como uno de los eventos gastronómicos más importantes de la Patagonia, y en esta edición la producción rionegrina tuvo un protagonismo destacado. El espacio denominado ‘Punto Río Negro’ se convirtió en uno de los puntos de mayor convocatoria del evento, reuniendo a más de 40 productores y emprendimientos de distintos rincones de la provincia.
Durante las cuatro jornadas que duró la participación, el stand ofreció una propuesta integral que fue mucho más allá de la simple exhibición de productos. Cocina en vivo, coctelería y degustaciones formaron parte de una programación que permitió al público conocer y probar de primera mano los sabores que caracterizan a Río Negro, desde sus valles frutícolas hasta sus emprendimientos artesanales.
La iniciativa apuntó a un doble objetivo: por un lado, acercar la producción local al público barilochense y a los visitantes que llegaron al evento; por otro, generar vínculos comerciales concretos entre los productores participantes y los referentes del sector gastronómico presentes en la feria. En ese sentido, la propuesta resultó una plataforma clave para abrir nuevos mercados y potenciar la visibilidad de los emprendimientos provinciales.
Los alimentos y bebidas regionales fueron los grandes protagonistas del espacio, reflejando la diversidad y calidad de la producción rionegrina. La respuesta del público fue ampliamente positiva, lo que confirma el creciente interés por los productos de origen local y por las propuestas gastronómicas que valorizan la identidad patagónica.
Bariloche a la Carta se reafirma así como un escenario estratégico para la provincia, que año tras año aprovecha el evento para proyectar su oferta productiva ante una audiencia amplia y diversa, en una ciudad que recibe turistas de todo el país y del mundo.





























