Con la llegada del frío invernal y el incremento en el uso de sistemas de calefacción, el Ministerio de Salud de Río Negro emitió un recordatorio sobre las medidas preventivas ante el riesgo de intoxicación por monóxido de carbono. Este gas letal resulta imperceptible para los sentidos humanos, lo que lo convierte en una amenaza silenciosa para hogares y familias.
El Ministerio de Salud de la provincia de Río Negro reforzó las advertencias sobre los peligros del monóxido de carbono ante la temporada de bajas temperaturas que atraviesa la región. Con el aumento del uso de estufas, calefones y otros artefactos de calefacción, las autoridades sanitarias instan a la población a extremar las precauciones.
El monóxido de carbono es un gas altamente tóxico que representa un peligro particular debido a sus características: carece completamente de olor, color y sabor, y no irrita las mucosas. Estas propiedades lo convierten en un enemigo silencioso, imposible de detectar sin equipamiento específico, y que puede provocar graves consecuencias para la salud tanto de personas como de animales.
Desde la cartera sanitaria provincial enfatizaron la importancia de mantener una adecuada ventilación en los ambientes, revisar periódicamente los artefactos de gas y calefacción, y estar atentos a los síntomas de posible intoxicación, que incluyen dolor de cabeza, náuseas, mareos y debilidad. La prevención resulta fundamental para evitar tragedias durante los meses más fríos del año en la región patagónica.































