Un Chevrolet Prisma con identificaciones irregulares fue detectado por la Policía de Río Negro durante un control vehicular de rutina en la ciudad de Viedma. El conductor fue detenido y quedó imputado bajo el régimen de flagrancia. El vehículo fue puesto a disposición de la Justicia para determinar su origen real.
Un operativo de verificación vehicular en Viedma terminó con el secuestro judicial de un Chevrolet Prisma y la detención de su titular, luego de que efectivos policiales detectaran que el automóvil era un vehículo ‘gemelo’, es decir, un rodado al que se le habían asignado numeraciones de identificación pertenecientes a otro auto para otorgarle una identidad registral falsa.
El procedimiento se inició en el marco de una verificación vehicular obligatoria para completar el Formulario 12. Al momento de presentar la documentación, los agentes notaron que la cédula de identificación exhibida no contaba con todas las medidas de seguridad exigidas por la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad Automotor (DNRPA). Esta primera irregularidad disparó una inspección física más exhaustiva del vehículo.
Fue durante esa revisión detallada cuando comenzaron a aflorar las inconsistencias. Los efectivos del Departamento Sustracción de Automotores identificaron anomalías en los elementos clave que permiten determinar la identidad de un rodado: las codificaciones del motor, el chasis y los cristales presentaban datos que no correspondían entre sí ni con la documentación aportada.
Con ese cuadro de situación, los especialistas concluyeron que se trataba de un vehículo ‘gemelo’, una modalidad delictiva en la que se utilizan numeraciones de otro automotor —generalmente uno de similares características— para intentar legalizar un rodado cuyo origen es irregular o directamente producto de un robo.
De inmediato se dio intervención a la Fiscalía de turno, que ordenó el secuestro judicial del Chevrolet Prisma y la detención del hombre que lo había presentado para la verificación. El ciudadano fue notificado del inicio de una causa judicial bajo el régimen de flagrancia, mientras que el automóvil quedó a disposición de la Justicia para que los peritos avancen en la determinación de su origen y la procedencia de las distintas identificaciones registrales.
Este caso vuelve a poner en primer plano la importancia de los controles vehiculares especializados como herramienta preventiva. La Policía de Río Negro cuenta con puestos específicos donde se lleva adelante la identificación físico-numérica de los automotores y se cotejan sus componentes con la documentación correspondiente, un proceso que permite detectar maniobras de adulteración que suelen pasar inadvertidas en los controles habituales.
El procedimiento se enmarca en el concepto ‘Río Negro Seguridad Inteligente’, una estrategia provincial que combina la incorporación de tecnología con el fortalecimiento de los sistemas de control, con el objetivo de profundizar la prevención y mejorar la capacidad de detección ante posibles delitos contra la propiedad automotor.



























