El hecho ocurrió este martes por la mañana en inmediaciones del kilómetro 6 de la Ruta 1, cuando una mujer ocasionaba disturbios frente a una vivienda. Al llegar, los efectivos descubrieron que se trataba de una joven que intentaba atacar físicamente a su propia madre. Tras resistirse al accionar policial, fue aprehendida y quedó a disposición de la Fiscalía.
Personal de la Comisaría 30° de Viedma debió intervenir en la mañana del martes ante un episodio de violencia familiar que derivó en la aprehensión de una joven por resistencia a la autoridad. El procedimiento se desencadenó alrededor de las 8:40, luego de que el sistema de emergencias 911 recibiera un llamado que alertaba sobre la presencia de una mujer generando disturbios frente a un domicilio ubicado en las inmediaciones del kilómetro 6 de la Ruta 1.
Al llegar al lugar, los uniformados tomaron contacto con la dueña de la vivienda, quien les explicó que era su propia hija la que se encontraba en un estado de marcada agitación e intentaba agredirla físicamente. La situación evidenciaba un conflicto de carácter intrafamiliar que había escalado hasta el punto de requerir la intervención de las fuerzas de seguridad.
Los efectivos intentaron en primera instancia entablar un diálogo con la joven para calmar la situación y pedirle que se retirara del lugar de manera voluntaria. Sin embargo, la mujer no accedió a los requerimientos policiales y mantuvo una actitud hostil, llegando incluso a intentar ingresar al domicilio sin contar con la autorización de su madre, la propietaria de la vivienda.
Ante la persistente resistencia de la joven, el personal policial procedió a reducirla y aprehenderla en presencia de un testigo hábil, cumpliendo con el protocolo establecido para este tipo de situaciones. Posteriormente fue trasladada a la dependencia policial para continuar con las diligencias correspondientes.
La Fiscalía de turno fue inmediatamente notificada del caso y dispuso que la joven permanezca aprehendida bajo el cargo de resistencia a la autoridad. Además, ordenó la solicitud de sus antecedentes penales, dio intervención a la Defensa Oficial para garantizar sus derechos y dispuso la realización del correspondiente examen médico policial, tal como establece el procedimiento habitual en estos casos.



























