Durante el fin de semana, la Subsecretaría de Tránsito y Transporte realizó controles en distintos puntos de la ciudad que arrojaron un preocupante saldo. Se labraron 33 actas de infracción y se retuvieron 27 vehículos, con un caso extremo de alcoholemia que duplicó el límite permitido.
La Subsecretaría de Tránsito y Transporte de la Municipalidad desplegó durante el último fin de semana una serie de operativos de control vehicular en diferentes sectores de Bariloche, con resultados que vuelven a encender las alarmas sobre la responsabilidad al volante. En total, se labraron 33 actas de infracción y fueron retenidos 27 vehículos entre autos y motos.
Las infracciones más frecuentes fueron por alcoholemia positiva, con 17 casos detectados. Le siguieron 7 actas por falta de documentación, 3 por intento de fuga, 3 por cesión del volante y 3 por licencias de conducir vencidas. Estas cifras evidencian un patrón reiterado de incumplimiento de las normas de tránsito básicas.
El dato más alarmante del operativo se registró en la zona de Elordi al 300, donde un conductor arrojó un nivel de alcohol en sangre de 1,85 gramos por litro, casi el doble del límite máximo que establece la normativa vigente. Este tipo de niveles de alcoholemia representan un peligro extremo tanto para quien conduce como para el resto de los usuarios de la vía pública.
Desde el área municipal enfatizaron que estos operativos forman parte de una política sostenida impulsada por la gestión del intendente Walter Cortés, orientada al ordenamiento del tránsito y a la prevención de siniestros viales mediante controles permanentes en las calles de la ciudad.
Las autoridades aprovecharon la ocasión para reiterar el llamado a la comunidad a conducir con responsabilidad, mantener la documentación al día y evitar conductas que pongan en riesgo la vida propia y la de terceros.




























