La Fundación Impacta convoca a diversos actores para construir acuerdos sobre gestión de residuos en Bariloche. El proceso incluye funcionarios, legisladores, cooperativas y vecinos afectados, con el objetivo de crear una política pública sustentable a largo plazo.
Un innovador proceso de diálogo multisectorial está en marcha en Bariloche para abordar la problemática del vertedero municipal y avanzar hacia una nueva gestión de residuos. La iniciativa, impulsada por la Fundación Impacta, logró reunir por primera vez en la misma mesa a todos los actores involucrados en la temática.
Patricio Gianella, coordinador operativo de la organización, explicó que el trabajo comenzó en octubre del año pasado con un encuentro público que convocó a unas 250 personas para conocer nuevas tecnologías y alternativas de gestión. “Bariloche no está aislado de un contexto social en Argentina y en Latinoamérica. También empezamos a preguntarnos cómo es la historia del vertedero y en qué se parece a lo que ocurre en otros lugares”, señaló.
Este año el proceso evolucionó hacia encuentros más específicos entre tres grandes grupos: quienes toman decisiones políticas, quienes pueden validar técnicamente las soluciones y quienes se ven afectados directamente. Participan representantes del Ejecutivo municipal y provincial, concejales, legisladores, cooperativas de residuos y vecinos de barrios cercanos al vertedero.
El primer encuentro de esta etapa se realizó el 20 de febrero, con resultados alentadores. “Es la primera vez que todos estos actores se sientan en la misma mesa a conversar sobre el mismo tema. Pudimos permanecer en una jornada de diálogo sin agresiones ni ataques, y empezar a caminar una agenda de acuerdos”, destacó Gianella.
La próxima reunión está prevista para el 20 de marzo, donde se profundizará el análisis de alternativas tecnológicas. Sin embargo, el coordinador aclaró que el objetivo no es elegir rápidamente una solución específica: “Más que elegir una tecnología o una empresa específica, lo que estamos haciendo es construir una base común de entendimiento”.
El proceso busca analizar tipos de tecnologías, costos, tiempos de implementación y compatibilidades para que todos los actores comprendan las opciones disponibles. “La idea es que Bariloche encuentre su propio ‘traje a medida’ para caminar hacia su mejor versión en términos de gestión de residuos”, sostuvo.
Uno de los aspectos centrales es construir una política pública que trascienda las gestiones gubernamentales. “Si miramos la historia, vemos mucho trabajo y muchos intentos, pero muchas veces fueron acciones aisladas que no terminan de convertirse en una movida integral”, explicó Gianella.
El referente también destacó la importancia de la participación comunitaria, especialmente en la separación de residuos en origen. “El 50% de lo que llega al vertedero es orgánico, y lo orgánico se puede gestionar directamente desde el lugar donde se genera”, indicó, remarcando que la educación ambiental debe ir acompañada de políticas y sistemas integrales.
El objetivo final es llegar a una hoja de ruta clara con responsables, plazos y líneas de acción concretas. “Queremos llegar a una hoja de ruta clara que nos permita decir quién se encarga de cada paso, qué acuerdos tenemos y en qué plazos queremos avanzar”, concluyó.




























