Un grupo de artistas callejeros se reunió con el concejal Leandro Costa Brutten para plantear su situación económica tras la resolución que prohíbe su actividad en los semáforos. Los trabajadores informales esperan encontrar una solución que les permita continuar subsistiendo de esta práctica.
La reciente resolución municipal que prohíbe el trabajo de malabaristas en los semáforos de Bariloche generó incertidumbre entre quienes dependen de esta actividad para subsistir. Un grupo de artistas callejeros mantuvo una reunión con el concejal Leandro Costa Brutten para buscar alternativas laborales.
Juan Martín, uno de los malabaristas locales, explicó en el programa radial Ideas Circulares que la medida los afectó económicamente. “Esto pasó todo muy rápido, aunque en realidad es algo que viene ocurriendo desde hace tiempo. La calle en Bariloche está complicada y nosotros estamos un poco preocupados”, expresó.
El artista, conocido años atrás como “el malabarista del viento y la nieve” por su espectáculo con una rueda, remarcó que no todos los casos deben generalizarse. “Los malabaristas no hemos tenido conflictos y, si los hubo, estaría bueno aclararlos”, sostuvo. Martín trabaja habitualmente en Brown y 12 de Octubre, donde mantiene vínculos cotidianos con vecinos y automovilistas.
Según los trabajadores informales, en la ciudad hay alrededor de diez malabaristas que trabajan habitualmente en semáforos, además de otras personas que realizan limpieza de parabrisas. Algunos optaron por no salir a trabajar para evitar sanciones mientras se discute la situación.
Tras el encuentro con Costa Brutten, que calificaron como positivo, esperan mantener reuniones con funcionarios del Ejecutivo municipal. “Por ahora está todo muy verde. Se están haciendo reuniones y viendo cómo se organizan las cosas”, indicó Martín, quien concluyó pidiendo disculpas a los vecinos por posibles tensiones pero reafirmando su intención de “hacer las cosas bien”.


























