El secretario de la UOCRA Zona Atlántica, Damián Miller, destacó que la provincia integra un selecto grupo de cuatro jurisdicciones que mantienen saldo positivo en generación de empleo. Los proyectos del Oleoducto Vaca Muerta Sur y Punta Colorada impulsan la economía regional, aunque Viedma sufre el parate de la obra pública.
Río Negro se posicionó como una de las cuatro provincias del país que sostiene el crecimiento del empleo, junto a Neuquén, Salta y San Juan, según destacó Damián Miller, secretario de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) Seccional Zona Atlántica y de la CGT Zona Atlántica.
Este fenómeno se explica principalmente por el desarrollo de megaproyectos energéticos en la costa atlántica, que se han consolidado como el gran motor económico de la región. Mientras la mayor parte del país enfrenta una parálisis en el sector construcción, Río Negro logró mitigar el impacto gracias a estas grandes obras de infraestructura.
El Oleoducto Vaca Muerta Sur representa el proyecto más significativo, empleando directamente a unos 800 trabajadores bajo el convenio de la construcción. A esta iniciativa se sumará próximamente el proyecto en Punta Colorada, donde se prevé la incorporación de otros 600 operarios para las plantas de almacenamiento y nuevos frentes de obra.
El impacto económico de estos proyectos se extiende a lo largo de 500 kilómetros, ‘motorizando’ las economías locales. Un ejemplo claro es Las Grutas, donde la hotelería rompió la estacionalidad y permaneció abierta durante todo el invierno para alojar al constante flujo de operarios que trabajan en las obras.
Sin embargo, estos megaproyectos presentan desafíos importantes, especialmente en la reconversión de la mano de obra. La construcción de alta ingeniería requiere oficios poco comunes en la zona, como soldadura de cañerías de alta complejidad, amolado especializado y manejo de maquinaria pesada.
Para cumplir con la Ley Provincial 80/20, que exige un 80% de mano de obra local, la UOCRA trabaja junto al Ministerio de Educación y empresas como YPF en cursos específicos de capacitación. ‘Estamos pasando de la utilización de electrodos convencionales a máquinas robotizadas. El trabajador rionegrino se ha adaptado rápidamente y hoy es reconocido por su capacidad técnica’, sostuvo Miller.
No obstante, la situación en Viedma presenta un panorama diferente. Pese a los anuncios de licitaciones para la ampliación de la alcaldía, viviendas y la refacción del Centro Cultural, el inicio real de los trabajos sigue demorado.
‘Hay un parate importante donde se siente la pérdida de puestos de trabajo desde que la gestión nacional decidió eliminar la obra pública. En la parte privada también vemos proyectos detenidos; no hay nada nuevo que nos permita decir que estamos reactivando la industria como en otras épocas’, cerró Miller, trazando un contraste entre el dinamismo de la zona atlántica y la capital provincial.






























