Hantavirus: experto aclara dudas tras alarma internacional por crucero desde Ushuaia
Un brote de hantavirus en un crucero que partió desde Ushuaia con tres víctimas fatales generó alarma internacional. Un epidemiólogo explicó las características del virus Andes presente en la Patagonia cordillerana y brindó recomendaciones para evitar el contagio en la región.
En medio del brote mundial de hantavirus, un crucero que salió de Ushuaia con destino a Europa quedó en el centro de la escena tras cobrarse tres vidas. El temor europeo se debe a que en estas latitudes se encuentra el virus Andes, altamente contagioso entre humanos y con una tasa de mortalidad de entre 10 y 30%.
El panorama internacional muestra que los pasajeros españoles que bajaron en Canarias están en cuarentena, mientras que Estados Unidos y Francia informaron de ciudadanos de esos países contagiados en el crucero. Desde Suiza, por su parte, dieron a conocer que un hombre, también pasajero, recibió tratamiento preventivo. Medios internacionales hablaron este fin de semana de la Patagonia como el epicentro, incluyendo listas de cuidados para quienes vengan y recaudos para los que estén planeando las vacaciones de invierno en este hemisferio.
Para aclarar las dudas ante las alarmas generadas, el médico veterinario experto en epidemiología Rodrigo Bustamante explicó las características de la enfermedad: ‘Está presente en varias partes del mundo y se caracteriza por tener como reservorio a roedores silvestres. Es un virus normal en cierta especie de roedores silvestres a lo largo del mundo, puede ser en Asia, Europa, Norte de América, y también en Argentina en diferentes partes. El humano se contagia al tener contacto al inhalar partículas que pueden estar en las excretas de los roedores, en materia fecal, orina de roedor, principalmente en ambientes cerrados o mal ventilados’.
Sobre la situación particular de la Patagonia y su riesgo por sobre el resto de las cepas, el especialista aclaró: ‘Nuestro hantavirus en la Patagonia, en la zona cordillerana puntualmente, no en toda la Patagonia, sino en la cordillera de Neuquén, Río Negro, Chubut, y del lado chileno también, se caracteriza por ser el único de todos estos hantavirus que una vez que la persona enferma por inhalar partículas en las excretas de los roedores, lo puede transmitir a otras personas a través de vía respiratoria’.
‘Ese es el tema del crucero que está dando vuelta a nivel internacional, es originado por este tipo de hantavirus que es la cepa Andes. Es un virus que es bajamente transmisible, no es un virus que se contagie masivamente como era el COVID o como puede ser una gripe, es un virus que requiere de un contacto bastante cercano con otra persona para el contagio, y a su vez en nuestra zona también son pocos los casos al año que se dan por contagio ambiental a través de roedores’, remarcó Bustamante.
Sobre la provincia de Río Negro, y la sicosis generalizada ante la cantidad de información que surge a partir del crucero, el epidemiólogo llevó tranquilidad a la población: ‘En Río Negro lo normal es entre dos y cuatro casos al año’.
Respecto a los síntomas a tener en cuenta, el especialista advirtió: ‘En principio es medio difícil darse cuenta porque se puede confundir fácilmente con una gripe, empieza con fiebre, dolor de cuerpo, decaimiento, tos, dolor de garganta, algo que una persona podría tranquilamente asociar a algo más leve y común que sucede continuamente’. Luego detalló: ‘En otros casos puede presentar dolor de abdomen, vómitos, diarrea y recién ya cuando el cuadro avanza, después del tercer, cuarto día de síntomas, empieza con una dificultad respiratoria el paciente, donde ya hay un compromiso pulmonar y ahí es donde ya es más fácil sospechar’.
A dos meses del inicio de las vacaciones de invierno, con Bariloche como uno de los destinos más elegidos, Bustamante también llevó calma: ‘No se da en roedor urbano, no es que por ver un roedor en el centro de Bariloche se puede llegar a contagiar de esto, sino que es más bien por actividades realizadas en la naturaleza o en barrios de interface entre ciudad y bosque’.
El experto explicó que la enfermedad ‘se da a lo largo de todo el año, pero suele tener un pico a fines del verano, principios del otoño, porque está relacionado principalmente con las actividades que realizamos las personas al haber clima lindo en el verano acá en la región sur, se realizan actividades de camping, pesca, caminatas, refugios, entonces nosotros por las condiciones climáticas nos adentramos en contacto con el roedor’.
Para aquellos que suelen acampar, Bustamante brindó una serie de recomendaciones: ‘No dejar restos de comida en la carpa, en los alrededores como para atraer al roedor, tratar siempre de ir por una senda que esté abierta, no adentrarse en el bosque o pasear por lugares donde no circula bien el aire, donde no entra la luz y puede durar más el virus’.
Finalmente, para quienes recolectan frutos rojos u hongos, actividad común en la zona, el epidemiólogo aconsejó: ‘Utilizar un barbijo porque son lugares donde el roedor puede llegar a estar. Se alimenta de frutos, entonces es normal si uno va a estar cosechando mosqueta o frambuesa, que el roedor haya circulado por ahí’. Y agregó: ‘Si se va a entrar a un lugar que estuvo mucho tiempo cerrado, un galpón, un refugio, lo que sea, tratar primero de entrar con un barbijo N95, ventilar, dejar que pase por lo menos media hora, una hora que circule el aire, que entre el sol y recién entrar con el barbijo y primero limpiar en húmedo, trapear como para que no se levanten partículas de polvo que pueden tener virus y aspirarlas’.




























