La provincia suma nuevos centros de capacitación en Chichinales y Valcheta para formar trabajadores calificados que requieren las grandes obras vinculadas a hidrocarburos. Los cursos son gratuitos, abiertos y duran cuatro meses, en el marco de la ley provincial 80/20 que exige que el 80% de los empleados sean rionegrinos.
Río Negro continúa apostando a la generación de empleo de la mano de proyectos vinculados al sector hidrocarburífero, Vaca Muerta y la terminal de exportación en Punta Colorada. Sin embargo, la gran demanda laboral se enfrenta a un problema: la escasez de mano de obra calificada para cubrir los puestos disponibles.
Ante esta situación, la Fundación UOCRA, junto a la Secretaría de Trabajo y el Ministerio de Educación provincial, firmaron convenios para ampliar la red de centros de formación. A los cinco existentes, uno de ellos en Viedma, ahora se suman un nuevo centro en Chichinales y un anexo en Valcheta que dependerá de San Antonio Oeste.
Gustavo Gándara, director de la Fundación UOCRA, explicó que la iniciativa busca ‘ayudar a dejar capacidad instalada en la provincia’ y permitir que los trabajadores ‘puedan ingresar como mano de obra formal en el marco del trabajo decente’. Los cursos son abiertos al público, completamente gratuitos y tienen una duración de cuatro meses.
‘La demanda es tan grande que no se llega a cubrir lo que hoy se necesita’, advirtió Gándara, quien aclaró que ‘trabajadores disponibles hay, lo que no hay es trabajadores calificados’. Por eso, desde el gremio remarcan la importancia de estos centros para formar a quienes buscan acceder al empleo que generan las grandes obras en la provincia.
Respecto a la modalidad de cursada, el director de la Fundación señaló que no hay cupo de alumnos, aunque lo ideal es que cada curso no supere los 20 participantes. Además, tranquilizó a quienes no logren inscribirse: ‘Cada 6 meses se renuevan los cursos’, aseguró.
Esta estrategia de formación se enmarca en la Ley 5804, conocida como ’80/20′, sancionada por unanimidad en agosto de 2025 y convertida en una de las principales banderas del gobierno de Alberto Weretilneck. La normativa establece que las empresas deben garantizar que al menos el 80% de sus trabajadores sean rionegrinos con un mínimo de dos años de residencia en la provincia.
La Secretaría de Trabajo, a cargo de María Marta Avilez, es la encargada de ejecutar y controlar el cumplimiento de esta ley, además de aplicar las sanciones y multas correspondientes a las empresas que no cumplan con lo establecido. De esta manera, Río Negro busca no solo generar empleo, sino asegurar que sean los propios habitantes de la provincia quienes accedan a estas oportunidades laborales.































