Una mujer de General Roca activó el dispositivo antipánico al encontrarse con su expareja en la vía pública. El sistema coordinado de respuesta permitió que efectivos policiales llegaran en minutos y detuvieran al acusado, quien además está vinculado a una causa por amenazas de bomba contra escuelas.
El procedimiento comenzó cuando el Centro de Monitoreo especializado en violencia de género de Viedma recibió una alerta. Una mujer comunicó que se encontraba en la vía pública de General Roca y que su expareja estaba cerca, situación que le generaba temor y la llevó a pedir ayuda mediante el botón antipánico.
De manera inmediata, los operadores verificaron la información y trasladaron el alerta al sistema 911 RN Emergencias. A partir de ese momento se activó el protocolo previsto para este tipo de situaciones, que contempla la coordinación directa con la unidad policial más cercana para garantizar una intervención rápida y efectiva.
Minutos después, efectivos de la Comisaría 3° llegaron a la esquina de Misiones y 9 de Julio, donde localizaron al hombre denunciado. Posteriormente, la víctima formalizó la denuncia correspondiente y la Fiscalía de turno dispuso medidas judiciales sobre el acusado, quien quedó detenido.
El detenido, además, aparece mencionado en una investigación judicial por amenazas de bomba realizadas contra establecimientos educativos de la ciudad, lo que agrega gravedad a su situación procesal.
Este caso volvió a poner de manifiesto la importancia de los dispositivos antipánico como herramienta de protección para personas que atraviesan situaciones de violencia. El procedimiento evidenció el funcionamiento coordinado entre los centros de monitoreo, el sistema 911 RN Emergencias y el personal policial.
Cada alerta genera un circuito de respuesta que involucra a operadores especializados, personal del 911 y efectivos policiales, con el objetivo de brindar asistencia inmediata y reducir riesgos para las víctimas de violencia de género.































