La selección brasileña cayó 2 a 1 ante Noruega y quedó eliminada en octavos de final del Mundial 2026. Erling Haaland fue la figura excluyente con un doblete histórico que dejó afuera al equipo más ganador de la historia de los mundiales.
Brasil vivió una jornada para el olvido en el Mundial 2026 al caer derrotado 2 a 1 ante Noruega en los octavos de final, quedando eliminado del torneo de forma sorpresiva. El delantero del Manchester City, Erling Haaland, se convirtió en el verdugo de la Canarinha con un doblete que sentenció el destino del pentacampeón del mundo.
El equipo dirigido por Carlo Ancelotti no pudo reponerse tras los dos golpes recibidos y, aunque generó algunas situaciones de peligro a lo largo del partido, no logró quebrar el esquema táctico propuesto por los europeos. Incluso un penal fallado por Bruno Guimarães terminó por simbolizar la mala fortuna brasileña en una noche aciago.
Esta eliminación marca un hito negativo para Brasil: es la primera vez desde el Mundial de Italia 1990 que la selección más ganadora de la historia se despide del torneo en la fase de octavos de final. La última vez que había ocurrido algo similar fue hace más de tres décadas, cuando cayeron ante Argentina en aquella edición.
La derrota causó gran conmoción en el país sudamericano y desató una ola de críticas en las redes sociales, donde los hinchas brasileños expresaron su frustración ante una nueva decepción mundialista. Los medios de comunicación de Brasil fueron lapidarios con el rendimiento del equipo y apuntaron especialmente contra el director técnico Carlo Ancelotti.
Noruega, por su parte, logró uno de los triunfos más importantes de su historia futbolística y avanzó a los cuartos de final del Mundial 2026, con un Haaland intratable que confirmó su condición de una de las grandes estrellas del fútbol mundial.




























