El gobierno provincial prepara una reforma de la Ley de Carnes que permitiría comercializar formalmente carne de especies silvestres en carnicerías. El proyecto incluye al jabalí europeo, el ciervo colorado y, de manera restrictiva, al guanaco, con un precio estimado de $6.500 por kilo.
La carne de jabalí, guanaco y ciervo podría comenzar a venderse formalmente en carnicerías de Río Negro si prospera una reforma legal que impulsa el gobierno provincial. La iniciativa forma parte de la actualización de la Ley de Carnes, una normativa que tiene alrededor de 30 años, y ya cuenta con establecimientos identificados para procesar animales silvestres.
El secretario de Ganadería de Río Negro, Norberto Tabaré Bassi, explicó que el proyecto busca regular la comercialización de carnes silvestres, con especial foco en el jabalí europeo, el ciervo colorado y, bajo condiciones más restrictivas, el guanaco. Esta última especie genera mayor controversia por tratarse de fauna autóctona.
En el caso del guanaco, no se prevé una habilitación generalizada sino intervenciones puntuales en zonas donde los relevamientos determinen alta carga poblacional. ‘Hay que analizar establecimiento por establecimiento, hacer una evaluación de cada uno de esos campos, ver la carga poblacional de guanaco y analizar qué cantidad se puede llegar a sacar, qué categorías y en qué época’, detalló Bassi. El objetivo sería autorizar la extracción de un porcentaje de la población sin alterar el equilibrio ecológico.
La situación difiere radicalmente con el jabalí, definido por las autoridades como una especie exótica invasora. ‘El jabalí es un problema grande’, afirmó el funcionario, quien describió daños en cultivos de maíz, ataques sobre corderos en la Región Sur y presencia de ejemplares en rutas y sectores turísticos. La especie llegó hasta Maquinchao y se registraron jabalíes en zonas urbanas y turísticas de Las Grutas y Bariloche, donde fue necesaria la intervención provincial para retirarlos. ‘Se ha diseminado por toda la provincia más de lo previsto’, reconoció Bassi, advirtiendo que la caza deportiva no alcanza para reducir la población.
La reforma que el Ejecutivo enviará a la Legislatura busca crear las condiciones para que los animales capturados bajo control estatal puedan ingresar a un circuito formal de procesamiento y venta. Sin embargo, Bassi admitió que el mercado todavía no está desarrollado y que su funcionamiento dependerá de la aceptación de los consumidores. Para que el esquema sea sostenible, toda la cadena debe tener rentabilidad: quien captura el animal, quien lo traslada, el establecimiento procesador y el comercio que lo vende.
En el análisis económico, la Provincia toma como referencia la experiencia de Santa Cruz, donde la carne de guanaco ya se comercializa, y trabaja con un valor estimado de $6.500 por kilo. Según Bassi, ese precio permitiría competir con proteínas animales de menor valor disponibles actualmente, particularmente la carne de cerdo. La misma referencia se analiza para el jabalí, aunque los valores finales dependerán de la demanda.
El gobierno ya identificó establecimientos que podrían integrar la futura red de procesamiento: los mataderos de San Javier, Guardia Mitre y Río Colorado, además de un coto en Guardia Mitre. En Río Colorado, la Provincia avanzó con la habilitación de un matadero de tránsito provincial para la faena de jabalí. La intención no es construir grandes frigoríficos, estimando que el volumen de animales silvestres será considerablemente menor al de bovinos, ovinos o porcinos.
Bassi descartó las plantas de faena móviles como solución, explicando que son contenedores instalados en puntos fijos que requieren baños, cerco perimetral, tratamiento de efluentes y otras obras complementarias. ‘Cuando uno se encuentra con la realidad, terminaba siendo más conveniente hacer una construcción tradicional’, señaló. Por eso, el Ejecutivo apunta a adaptar establecimientos existentes y simplificar los procesos de habilitación.
El circuito previsto será diferente al de la carne vacuna: los animales silvestres no serán trasladados vivos hasta un matadero. La captura deberá realizarse en el establecimiento rural de origen y exclusivamente por personas habilitadas por la Subsecretaría de Fauna. Una vez capturado el animal, se realizará una primera evisceración y deberá ser trasladado con una guía oficial de Fauna hasta un establecimiento procesador habilitado. Allí se completará el cuereado, la extracción de vísceras, la toma de muestras, los análisis sanitarios, el desposte y el enfriamiento de la carne. Después de esos controles, Ganadería emitirá un certificado sanitario que permitirá el traslado hacia las carnicerías.





























