El derrumbe del jueves en Catritre mantiene interrumpido el tránsito en ambos sentidos de la RN40. Este viernes continúan los trabajos de estimulación hidráulica para forzar la caída controlada de material suelto, mientras la alternativa de paso es la RP19 con extrema precaución.
La zona de Catritre, en el circuito de los Siete Lagos, permanece este viernes con corte total de la Ruta Nacional 40 tras el derrumbe registrado el jueves. Rocas de gran porte cayeron sobre la calzada, obligando a interrumpir la circulación en ambos sentidos.
La ladera continúa inestable con posibilidad de nuevos desprendimientos, lo que motivó el inicio de trabajos de estimulación hidráulica. Esta técnica consiste en forzar la caída del material que aún permanece suelto antes de que se desprenda de manera imprevista sobre la ruta ya despejada. Ya se realizó la evaluación técnica de la ladera donde se originó el derrumbe.
El operativo de contingencia involucra a múltiples organismos: Vialidad Nacional, Vialidad Neuquén, Protección Civil y Tránsito del Municipio de San Martín de los Andes, la Administración de Parques Nacionales (Parque Nacional Lanín), Gendarmería Nacional, Policía del Neuquén y la Secretaría de Emergencia y Gestión de Riesgo de la Provincia.
Mientras la RN40 permanezca cortada, el acceso a Chapelco y Lago Hermoso puede realizarse por la Ruta Provincial 19 hasta la base del cerro por Payla Menuco. Las autoridades advierten que la RP19 está transitable solamente con extrema precaución y de día. Las condiciones climáticas obligan a circular con prudencia y evitar maniobras innecesarias.
Esta mañana se detectó además un segundo derrumbe en la Ruta Nacional 237, en cercanías de Villa Llanquín. La Dirección Provincial de Vialidad logró despejar la zona, aunque solicitan extremar las precauciones por posibles nuevos desprendimientos a raíz de las precipitaciones que afectan el área.
Los dos derrumbes simultáneos en la región confirman que el temporal de los últimos días generó inestabilidad en múltiples laderas de la zona cordillerana. El ciclo de nevada, deshielo y lluvia que caracterizó la semana es exactamente el fenómeno que fractura las rocas y genera desprendimientos en cadena en los corredores de montaña.


























