El legislador Facundo López cerró el debate en la Legislatura y rechazó las críticas de la oposición sobre la transferencia de la avenida Bustillo al Municipio. Aseguró que fue un acuerdo entre Weretilneck y Cortés, y no una decisión unilateral para ‘sacarse un problema de encima’.
El presidente del bloque Juntos Somos Río Negro, Facundo López, fue el encargado de cerrar esta semana el debate legislativo que sancionó la cesión de la avenida Bustillo al Municipio de Bariloche. Su intervención apuntó directamente a responder los cuestionamientos planteados por la oposición sobre el rol de la Provincia en este acuerdo.
‘No es que nosotros nos quisimos sacar la Bustillo de encima’, afirmó López, quien aclaró que la iniciativa no nació de una decisión unilateral del Ejecutivo provincial, sino de un acuerdo entre el gobernador Alberto Weretilneck y el intendente Walter Cortés. Según explicó, fue el propio jefe comunal quien planteó que la avenida ‘no es una ruta, sino una calle urbana’ que recorre la costa del lago Nahuel Huapi y que, por su funcionamiento cotidiano, conviene que administre el Municipio.
El legislador indicó que la intención detrás de la cesión es que el mantenimiento y las respuestas operativas dependan directamente del gobierno local y ya no de Vialidad Rionegrina. De esta manera, se busca agilizar la gestión de una arteria que tiene características más propias de una vía urbana que de una ruta provincial.
López también salió al cruce de las comparaciones con la situación de las rutas nacionales. ‘Nosotros no hicimos la gran Gobierno Nacional’, señaló, y cuestionó que la Nación haya dejado de financiar obras viales, continúe recaudando el impuesto a los combustibles y, al mismo tiempo, pretenda transferir rutas a las provincias sin los recursos necesarios y con obligaciones pendientes.
De todas formas, el legislador reconoció que la solución de fondo excede las tareas de conservación cotidiana y que la avenida va a necesitar una inversión mucho mayor. Sostuvo que, cuando existan posibilidades de financiamiento externo y acompañamiento del Gobierno nacional, la Bustillo deberá transformarse integralmente, al igual que la Ruta Nacional 22.
‘Con bacheo y arreglos no alcanza. Todos los días los barilochenses tienen dificultades para movilizarse, por lo que en algún momento habrá que darle una solución definitiva’, concluyó López. Su intervención fue la última de una sesión en la que también hablaron el miembro informante, Carlos Valeri, y la legisladora María Laura Frei, quien había cuestionado que la Provincia entregue la avenida sin un compromiso de financiamiento sostenido en el tiempo.



























