El invierno trae consigo un riesgo adicional para quienes circulan por las rutas y caminos de la región: la presencia de animales silvestres atraídos por la sal que se utiliza para combatir el hielo en la calzada. Guanacos, zorros y gatos monteses son algunas de las especies que pueden aparecer de manera inesperada, elevando considerablemente el peligro de atropellamiento.
Durante la temporada invernal, el mantenimiento de rutas y caminos implica el uso de sal para reducir la formación de hielo sobre la calzada. Sin embargo, este recurso tiene una consecuencia no deseada: atrae a distintas especies de fauna silvestre que se acercan a la ruta en busca de ese mineral, exponiéndose al tránsito vehicular y aumentando el riesgo de accidentes.
Entre las especies que con mayor frecuencia se registran en proximidad a las vías es posible encontrar guanacos, zorros colorados, gatos monteses y otras especies nativas de la región. Estos animales pueden aparecer no solo en las banquinas, sino directamente sobre la calzada, y su comportamiento resulta impredecible ante el paso de vehículos. La situación es especialmente crítica dentro del área del Parque Nacional, donde la fauna goza de protección y convive permanentemente con el tránsito vehicular.
Ante este panorama, las autoridades solicitaron a todos los conductores que transiten por rutas y caminos de la zona que respeten estrictamente la cartelería indicativa sobre presencia de fauna y los límites de velocidad máxima establecidos. Esto adquiere especial relevancia en sectores donde se haya avistado zorros, gatos monteses u otros animales de menor porte, que por su tamaño y velocidad pueden surgir de manera sorpresiva desde los costados de la ruta.
Uno de los llamados más enfáticos está dirigido a los conductores que se encuentren con guanacos. Por tratarse de animales de gran porte, un choque con estas especies puede tener consecuencias fatales tanto para el animal como para los ocupantes del vehículo. Se recomienda reducir la velocidad al mínimo posible ante su presencia, ya que pueden ingresar repentinamente a la calzada sin previo aviso.
Asimismo, se instruyó a los automovilistas a evitar el uso del claxon y cualquier tipo de maniobra brusca que pueda asustar a los animales y provocar que se lancen hacia la ruta de forma impulsiva. También se solicitó no detenerse para fotografiar o alimentar a la fauna, una práctica que, aunque bien intencionada, genera situaciones de riesgo y promueve la aclimatación de los animales a la presencia humana y vehicular.
Finalmente, las autoridades recordaron que las condiciones propias del invierno —hielo y nieve sobre el asfalto— reducen de manera significativa tanto la capacidad de frenado como la maniobrabilidad de los vehículos. Esta combinación de factores hace que la atención permanente sobre banquinas y márgenes de la ruta sea indispensable, especialmente durante las primeras horas de la mañana y al atardecer, momentos del día en que la actividad de la fauna silvestre se incrementa notablemente.






























