Representantes de las cooperativas que operan el estacionamiento medido en Bariloche pidieron al Ejecutivo Municipal y al Concejo Deliberante que revisen el valor de la hora, congelado desde hace más de un año. Unas 175 familias dependen del sistema, y los trabajadores advierten que sus ingresos se deterioraron ante el aumento sostenido de los costos operativos.
Las cooperativas que gestionan el estacionamiento medido en Bariloche salieron a reclamar una actualización urgente de la tarifa. Bautista Soto, integrante del sistema, fue quien llevó el planteo a la opinión pública y pidió que tanto el Ejecutivo Municipal como el Concejo Deliberante abran una instancia de diálogo para revisar el esquema tarifario vigente.
Actualmente, la hora de estacionamiento tiene un valor de 1.850 pesos, cifra que permanece sin modificaciones desde hace más de un año. Durante ese período, los costos operativos que deben afrontar las cooperativas no dejaron de crecer, generando una brecha cada vez más difícil de sostener para los trabajadores del sector.
Según explicó Soto, las cooperativas reciben el 70% de la recaudación bruta, monto que luego se distribuye entre los salarios de los asociados y los distintos gastos que implica mantener el servicio en funcionamiento. Entre esos costos se cuentan los alquileres de los espacios físicos de cada cooperativa, refrigerios, insumos y otros egresos necesarios para la operación diaria.
‘Con los costos y la poca recaudación que estamos haciendo por el hecho de que no sube la tarifa, hace que las cosas suban y nosotros nos mantengamos con un sueldo y a veces tengamos que bajarlo también’, señaló Soto, graficando la delicada situación que atraviesa el sector.
En términos concretos, un operador percibe actualmente un promedio cercano a los 650 mil pesos mensuales, cifra que incluso debió reducirse en algunos períodos ante la menor capacidad de recaudación. Los trabajadores cumplen seis horas diarias en la vía pública, de lunes a viernes y sábado por medio, además de realizar tareas vinculadas a la organización y administración del servicio.
Soto subrayó que son aproximadamente 175 familias las que dependen de esta actividad en Bariloche, y recordó que las cooperativas llevan alrededor de 14 años trabajando en el estacionamiento medido de la ciudad, consolidándose como parte del tejido laboral y del ordenamiento del tránsito urbano.
Desde las cooperativas destacaron que el pedido tiene un carácter constructivo y no busca confrontar con las autoridades, sino recuperar los espacios de diálogo que históricamente permitieron analizar el funcionamiento del sistema. ‘La prioridad que venimos pidiendo hace meses es que por derecho tiene que subir una tarifa’, afirmó Soto, quien también consideró pertinente comparar la evolución del valor del estacionamiento con la de otros servicios urbanos, como el transporte público y las tarifas de taxis, que sí fueron actualizados en el último tiempo.
El reclamo concreto apunta a que tanto el Ejecutivo como el Deliberante se sienten con los referentes de las cooperativas para diseñar un esquema que contemple las posibilidades de los usuarios, la sustentabilidad del servicio y la preservación de los ingresos de los trabajadores y sus familias.






























