Un documental sobre senderos en el Frey muestra cómo conservar la montaña sin excluir al visitante
El filme ‘La Senda del Mallín’ registra un proyecto de restauración y ordenamiento de senderos en el entorno del refugio Frey que logró canalizar el 80% del tránsito en un único recorrido definido. Este viernes se presenta en la sede del Club Andino Bariloche con dos funciones, la segunda sin inscripción previa a partir de las 20.15.
El creciente impacto del tránsito de personas sobre los ambientes más frágiles de la montaña volvió a ser tema de debate en Bariloche. Esta vez, a través de un documental que muestra cómo la ciencia y el diseño de infraestructura pueden trabajar juntos para conservar estos espacios sin cerrarlos al público. ‘La Senda del Mallín’ documenta un proyecto ejecutado durante varios años en el mallín de la laguna Toncek, junto al refugio Frey, y se estrena este viernes en la sede del Club Andino Bariloche.
La científica Clara Pissolito, una de las integrantes del proyecto, explicó en diálogo con el programa ‘Tardes con Voz’, por Voz Radio 103.7, que la iniciativa surgió de inquietudes compartidas entre investigadores y personas que trabajaban en el refugio, preocupadas por los efectos que el paso de los visitantes generaba sobre los ecosistemas del lugar. ‘El documental retrata la ejecución de un proyecto de conservación, restauración y mejora de sendas en el entorno al refugio’, sintetizó.
Las investigaciones previas ya habían permitido observar de qué manera el tránsito de caminantes afecta distintas comunidades vegetales. A partir de esos datos surgió una pregunta concreta: cómo ordenar la circulación para reducir ese impacto sin impedir el acceso de las personas a la montaña. En 2021, el proyecto obtuvo financiamiento internacional a través de una convocatoria de una organización europea dedicada a la conservación de ambientes naturales.
La intervención contempló una readecuación integral de la red de senderos existente alrededor del mallín, con el objetivo de unificarlos y concentrar la circulación en un único recorrido. ‘Lo que habíamos planificado era toda una readecuación de la red de sendas que había en torno al mallín para unificarlas y así poder reducir el área total que se está impactando’, detalló Pissolito. Pero el proyecto no se limitó a clausurar caminos alternativos: la nueva senda también fue diseñada para ser más cómoda, segura, clara y accesible.
Uno de los problemas centrales que motivó la intervención era la proliferación de sendas informales. En sectores abiertos como pastizales, humedales o ambientes altoandinos, los visitantes suelen abandonar el sendero principal para acercarse a una flor, tomar una foto o esquivar una zona anegada. En el caso del mallín del Frey, la situación se agravaba porque algunos tramos se inundaban, se congelaban o quedaban cubiertos de nieve, empujando a los caminantes a buscar desvíos. Según explicó la investigadora, ese proceso puede multiplicar por diez el área total afectada por la actividad.
Los primeros resultados de la intervención fueron alentadores. La investigadora Alondra Crego, quien desarrolla su tesis doctoral sobre el tema, analizó cómo los visitantes comenzaron a utilizar el nuevo recorrido para determinar si había una adopción espontánea, sin necesidad de prohibiciones estrictas. Los datos mostraron que cerca del 80% del tránsito se canaliza actualmente por la nueva senda, frente a la dispersión que caracterizaba al sector antes de la intervención. ‘Lo que encontró es que cerca del 80% del tránsito se canaliza hoy en día en la senda, siendo que antes el tránsito era súper disperso’, señaló Pissolito.
Durante la entrevista también se abordó la cuestión de cómo generar mayor conciencia entre quienes practican actividades de montaña. Para Pissolito, las respuestas no pasan únicamente por las prohibiciones o los controles, sino por profundizar el conocimiento sobre la manera en que se utilizan estos espacios. ‘No se puede gestionar un impacto si no conocemos cuántas personas lo están usando, cómo, en qué momento del año, qué necesitan esas personas, qué buscan en ese lugar’, sostuvo.
La científica destacó la importancia de contar con sistemas de monitoreo que permitan identificar no solo la cantidad de visitantes, sino también los momentos de mayor concentración y las características de cada ambiente. En ese sentido, planteó que muchas veces la solución no pasa por prohibir sino por distribuir el uso de manera más homogénea en el tiempo, evitando picos agudos de afluencia. ‘Hay muchas herramientas para que no lleguemos a excluirnos y excluir a las personas del acceso a la naturaleza, que tan bien nos hace’, remarcó.
‘La Senda del Mallín’ tiene una duración aproximada de 20 minutos y este viernes tendrá dos proyecciones en la sede del Club Andino Bariloche. La primera función comenzará a las 19 horas e incluirá un espacio amplio de intercambio y debate, aunque ya agotó su capacidad. Por ese motivo se sumó una segunda función a las 20.15, con un espacio de debate más breve y sin necesidad de inscripción previa. ‘Tenemos unas imágenes bellísimas para mostrar’, anticipó Pissolito, quien invitó a la comunidad a acercarse a conocer una experiencia que busca demostrar que el disfrute de la montaña y su conservación pueden ir de la mano.



























