Vanesa Gerez, barilochense en la conducción del primer Ballet Folklórico Juvenil de Río Negro
La bailarina y coreógrafa barilochense Vanesa Gerez fue convocada para integrar el cuerpo directivo del primer Ballet Folklórico Juvenil Rionegrino, una iniciativa provincial que reúne a 30 bailarines seleccionados de distintos puntos de la provincia. El proyecto apunta a dar visibilidad a jóvenes talentos de la región y representar a Río Negro en festivales y encuentros culturales.
El folklore juvenil de Río Negro da un paso histórico con la creación de su primer Ballet Folklórico Juvenil provincial, y una barilochense es parte central de esa apuesta. Vanesa Gerez, bailarina nacida y criada en Bariloche, fue seleccionada como coreógrafa del conjunto, un rol que según ella misma representa la concreción de un sueño personal perseguido durante años.
El cuerpo directivo del ballet está encabezado por Soraya Calderón, proveniente de Viedma, y cuenta con Carlos Calderón en la coordinación. Junto a Gerez, el otro coreógrafo seleccionado es Guillermo Morales, de General Roca. La estructura del proyecto combina así referentes de distintas regiones de la provincia para construir una propuesta con identidad genuinamente rionegrina.
El proceso de selección de los bailarines se llevó adelante mediante audiciones realizadas en cuatro localidades: Pilcaniyeu, General Roca, Las Grutas y Valcheta. Cada instancia tuvo una duración aproximada de tres horas e incluyó entrada en calor, ejercicios técnicos, malambo regional y una coreografía especialmente diseñada para evaluar a los participantes. En cada sede se presentaron alrededor de 30 aspirantes, y el nivel encontrado superó las expectativas del equipo organizador.
‘La verdad que la calidad fue muy buena. Nos sorprendió para bien la cantidad de jóvenes bailarines que se presentaron’, destacó Gerez en diálogo con el programa ‘Tardes con Voz’, por Voz Radio 103.7. La coreógrafa subrayó además que buena parte de los participantes tenía menos de 24 años, lo que refuerza el perfil juvenil y proyectivo de la iniciativa.
De ese universo de aspirantes fueron seleccionados 30 bailarines, que ahora deberán coordinar ensayos y encuentros en distintos puntos de la provincia. La logística representa uno de los mayores desafíos del proyecto: ‘La logística es enorme porque son 30 bailarines’, reconoció Gerez. Para facilitar los traslados, los integrantes cuentan con una beca que les permite llegar hasta los lugares establecidos para los ensayos. Los primeros encuentros están previstos en Pilcaniyeu y Las Grutas.
Uno de los objetivos centrales del ballet es ofrecer nuevas posibilidades de desarrollo a bailarines provenientes del Alto Valle, la Patagonia y la Línea Sur, zonas que históricamente han tenido menor proyección en el circuito cultural nacional. ‘La importancia es que puedan hacerse conocer bailarines de la región y que puedan tener otro recorrido’, explicó la coreógrafa barilochense.
En cuanto al calendario, el Ballet Folklórico Juvenil Rionegrino no participará del Pre Cosquín que se realizará a fines de septiembre en Bariloche, dado que varios de sus integrantes competirán en esa instancia de manera individual o con sus propios grupos, y la organización decidió respetar esos compromisos previos. La primera presentación conjunta está proyectada para noviembre en Las Grutas, aunque antes deberán realizarse al menos tres encuentros intensivos de ensayo.
A más largo plazo, la intención es que el conjunto recorra distintas localidades de la provincia y participe de festivales y encuentros culturales dentro y fuera de Río Negro. Entre los objetivos figura incluso una posible presentación en el Festival de Cosquín, aunque Gerez aclaró que esa posibilidad todavía no está confirmada. Respecto de una eventual actuación en Bariloche, señaló que aún no hay fecha definida, pero que la idea es llegar a diferentes puntos del territorio provincial.
Para Gerez, más allá del desafío colectivo, la convocatoria tiene un significado profundamente personal. Vinculada desde pequeña con la danza, ve en este rol la materialización de una meta que cultivó a lo largo de toda su carrera. ‘Hoy se me está cumpliendo un sueño a nivel personal poder trabajar como coreógrafa. Más allá de que amo bailar, también me gusta eso’, expresó. Y resumió el espíritu del proyecto con una frase que define tanto el presente como las expectativas: ‘Esto es un proyecto que recién arranca, totalmente nuevo. Este es el primer empujón de todo lo que se viene’.



























