El gobernador Alberto Weretilneck anunció que los fondos provenientes del Proyecto Duplicar Norte serán destinados exclusivamente al inicio de obras en los dos corredores viales más importantes del Alto Valle. El dinero comenzará a aplicarse a partir de noviembre y no podrá usarse para gastos corrientes del Estado provincial.
La provincia de Río Negro dará un paso concreto en la reparación y mantenimiento de las rutas nacionales 22 y 151 con una inversión de $7.000 millones provenientes de la industria energética. Así lo anunció el gobernador Alberto Weretilneck, quien adelantó el envío a la Legislatura de un proyecto de ley que establece el destino específico de esos recursos, vinculados al desarrollo del Proyecto Duplicar Norte.
La iniciativa legislativa apunta a garantizar que el dinero sea aplicado de manera directa a las obras viales, impidiendo expresamente que pueda redirigirse hacia gastos corrientes de la administración provincial. ‘Decidimos que este dinero será invertido automáticamente en las primeras obras, a partir del mes de noviembre’, afirmó Weretilneck, quien impulsó el acuerdo con el Gobierno nacional para que Río Negro asuma la gestión de ambas rutas.
Los fondos corresponden al Aporte al Desarrollo Territorial que la provincia recibirá como resultado del acuerdo alcanzado con la empresa Oldelval, operadora del Proyecto Duplicar Norte. El ingreso estimado ronda los $7.000 millones, monto que el proyecto de ley asigna en su totalidad al inicio de los trabajos sobre los dos corredores que son clave para la circulación y la actividad productiva del Alto Valle.
El Proyecto Duplicar Norte contempla la construcción de un nuevo oleoducto de aproximadamente 207 kilómetros, de los cuales 146 kilómetros atravesarán territorio rionegrino. La obra conectará Neuquén con Allen y permitirá ampliar significativamente la capacidad de transporte de petróleo proveniente de la Cuenca Neuquina y de Vaca Muerta, consolidando a Río Negro dentro del esquema logístico asociado al crecimiento de la actividad energética nacional.
Además del aporte inicial de $7.000 millones, Oldelval abonará una tasa anual de 200.000 dólares destinada a las tareas provinciales de control y fiscalización de la obra. El proyecto de ley también declara al oleoducto de interés público e incorpora la obra al régimen provincial que prioriza la contratación de mano de obra local, lo que representa una oportunidad de empleo para los trabajadores de la región.
Para Weretilneck, la medida representa un avance en el compromiso asumido de poner las rutas en condiciones adecuadas y, al mismo tiempo, una forma de traducir los nuevos recursos que genera la provincia en intervenciones concretas y verificables para la ciudadanía.





























